domingo, 30 de noviembre de 2008

Tú antes molabas: la entrevista hijaputa



¿Qué puedo contarles que no les haya dicho ya de “Tú antes molabas”? Cada vez que un niño llora en el mundo aparecen cien nuevas series exclusivas para la red, pero en mitad de esta avalancha sólo unas pocas destacan por su compromiso con la calidad.

“Tú antes molabas” es una de esas pocas series que se han ganado a pulso el residir en los favoritos/marcadores de los navegadores de medio mundo. Detrás de los cinco capítulos subidos hasta el momento se encuentran las mentes preclaras de Antonio Castelo (“Buenafuente”, “Caiga Quien Caiga”, “El Sacapuntas”) y Adolfo Valor (“Homo Zapping”, “El intermedio”).

En este post, los padres de la criatura se han prestado a ser hijoputeados por un servidor con el fin de descuartizarla y verla en todo su esplendor.





Un presentador y un guionista de tele se juntan para hacer una serie protagonizada por ellos mismos. ¿Qué pretenden? ¿Quieren ser actores? ¿Quieren demostrar su talento? ¿Quieren forrarse? ¿Quieren ligar más… o al menos ligar algo? ¿Qué?

AC: Sólo queremos que nos quieran. ¡Ah! Y chicas.

AV: Lo que queremos es lo que hemos querido siempre: hacer algo que nos gusta y que nos divierte. Como no nos daban pasta para hacerlo en tele o en cine pues lo hicimos en internet.



La serie en sí misma es un “mis cojones sobre la mesa” muy claro. El propio título presupone que, supuestamente, en el pasado Antonio Castelo moló alguna vez. ¿Están seguros de esto?

AC: ¡¿Qué mierda de pregunta es esta?!

AV: La serie nació en uno de los habituales arranques de humildad de Castelo. Yo dije, “¿de qué podemos hacer una serie?” Y él dijo “de mí.” Inicialmente la concebimos como una miniserie para la BBC, con John Gielgud haciendo de Castelo. Sir Gielgud estuvo un mes viviendo con nosotros, estudiando a Castelo, pero al final se cayó del proyecto. No se veía interpretando a un retrasado.



¿Cuáles fueron sus referencias primordiales a la hora de crear TAM?

AC: El discurso de los Goya de Alfredo Landa.

AV: Tú antes Molabas es un homenaje a todas las sitcoms que nos gustan. Siempre nos citan a Curb Your Enthusiasm porque es lo más obvio, pero para mí Seinfeld es una presencia mucho más fuerte.
En realidad la serie son dos chavales sin muchos medios haciendo una sitcom clásica americana. Pongamos que un capítulo de sitcom clásica tiene cuatro actos: 1-Kirk Cameron quiere ir a un concierto, 2- los padres de Kirk se lo prohíben, 3- Kirk va igualmente al concierto y se mete en un lío, 4-Los padres perdonan a Kirk y le dan la chapa con un discurso de moralina ochentera. Nosotros hacemos lo mismo, pero cargándonos el último acto. Nos vamos con Castelo en pleno lío.
Pido disculpas a todos los fans de “Los problemas crecen” por lo pobre de la metáfora.


“Esto es como la serie de Larry David, sin la gracia de Larry David, ni Larry David.
Fdo: Larry David”
Este es uno de los ataques que se pueden leer entre los comments de la web. Algunos son más destructivos que el pepino que cayó en Hiroshima. ¿Cómo lleváis lo de las críticas? Y se lo pregunto porque sé que MUY MAL.

AC: A mí que Larry David se molestase en dejarnos un comentario me hizo mucha ilusión en su momento.
Sólo me jode que me digan que tengo papada. Pueden meterse con mi madre, pero lo de la papada... De todas maneras mi ira caerá sobre ellos como la de Pablo Motos sobre ‘Se lo que hicisteis...’.

AV: Yo en realidad lo único que busco es la aprobación materna. Me metí en el showbussines para llamar la atención de mi madre. Como comprenderás, Chico, con unos problemas edípicos tan gordos lo que digan en el foro del Notodofilmfest me la trae más bien al pairo.



La pregunta sobre sexo de hoy es la siguiente, ¿reciben proposiciones sexuales de alguna fan despistada? ¿Están dispuestos a colmar sus deseos?

AC: Quiero hacer un llamamiento: Por favor chicas, Adolfo Valor necesita urgentemente que alguien le rescate de una sequía sexual que se ha convertido un chiste de mal gusto existencial.

AV: Pues el otro día estaba desayunando en el Vips de Gran Vía y una chica moderna preciosa con flequillo me reconoció. Si lees esto, ponte en contacto conmigo, Chico tiene mi teléfono. Chico, perdona por convertir tu blog en el EP3.

Joven preciosa del flequillo del Vips de Gran Vía, siento decirte que el tipo al que miraste no era Jorge Javier Vázquez, sino Adolfo Valor. No es tan famoso, pero tienes más posibilidades de encontrar el amor verdadero. Escríbeme. Si tienes una amiga podemos hacer una cita a cuatro.

Seguimos, pero no dejamos de hablar de mujeres. Esta pregunta es muy importante, habladnos de la joven de los pechos espléndidos del tercer capítulo. El pobre Maxim tuvo que competir con los dos cameos más legendarios de la historia de “Tú antes molabas”. ¿Quién es? ¿Qué le echasteis en la bebida?

AC: Stefi Gutiérrez. Una belleza centroeuropea que trabaja en el departamento de formatos internacionales de una conocida productora. Parece salida de una peli de Russ Meyer, me encanta. Accedió a todo desde el primer momento y la verdad es que el rodaje de la escena fue muy divertido. Stefi es tan inteligente y divertida que el equipo al completo nos enamoramos de ella aquel día. Ella de nosotros no, tiene buen gusto.

AV: Yo estaba nervioso porque era la primera escena de cama que rodaba, pero Estefi nos lo puso muy fácil. Trajo un maletín lleno de picardías y nos lo mostró para que eligiéramos. Por cosas así merece la pena rodar. Aparte de todo, Estefi es una de las grandes profesionales del audiovisual español. Y su corazón es más grande que sus pechos.



Una seña de identidad de “Tú antes molabas” son esos cameos televisivos: Maxim Huerta, Gonzo, Marta Nebot… ¿Cuántas horas pasan pegados al teléfono para conseguirlos?

AC: Al principio pensé en llamar sólo a colegas. Ahora nos hemos puesto muy locos y tocamos puertas a gogó. Algunas personas se esfuerzan por ser inaccesibles, eso es una señal inequívoca de que son imbéciles. Lo que cuesta realmente no es conseguir un cameo, sino alguien que se preste a reírse de sí mismo como Maxim Huerta en el episodio tres. En España no hay muchos famosos con sentido del humor. Bueno, digamos que no hay mucha gente con sentido del humor en general.

AV: De hecho la serie empezó con un sonoro fracaso en cuanto al tema cameo. Quisimos a Blanca Romero, pero su agente nos dijo que Blanca no podía rebajarse a hacer series de ínfima calidad. A la semana siguiente empezó en Física y Química.



¿Algún VIP reseñable que se haya negado a aparecer? Venga, dos… uno al que guardéis rencor y otro al que esperéis con los brazos abiertos.

AC: Estamos locos por tener a Andrés Montes en la serie.
Una de las mejores anécdotas de la serie es cuando intentamos contactar con Jesús Mariñas. Le llamé a su móvil y procedo a reproducir la conversación:

Mariñas(con voz de Miki Nadal): ¡Si! ¿Quién es, quién eres? ¿Quién es?
Castelo: Hola, soy Antonio Castelo. Uno de los reporteros del Caiga en Tele5, nos conocimos en el evento de Freixenet.
M: Da igual, no se quién eres. Venga qué quieres ¡Qué quieres!
C: Tengo una serie por internet, me gustaría que salieras en un episodio- -
M(cortándome):¡Qué serie! ¡Estoy en Barcelona! ¡Me he venido a Barcelona!
C: Ya, pero no te preocupes. Podemos hacerlo la semana que- -
M(cortándome): ¡Que te he dicho que estoy en Barcelona!
Y me cuelga. Eso si, le volveré a llamar.

AV: Yo espero que algún día clonen a Dean Martin y hacer con él un especial “Tú antes goes Vegas”. Otra opción es Javivi.



Ambos son responsables de los guiones. ¿Cómo es el proceso a la hora de escribir? ¿Codo con codo? ¿Se reparten la faena?

AC: El día oficial de escritura es sábado por la tarde después de la siesta. A ese día solemos llegar con alguna idea que alguien ha dejado caer durante la semana. Después se suele increpar al que ha tenido la idea con la frase: “tú no tienes ni puta idea de comedia”. Y se llega a un consenso amistoso antes o después para tener el esqueleto del capítulo definido. Durante la semana yo desarrollo el capítulo y Adolfo lo remata. El cabrón siempre cambia cosas a última hora para que no se las retoque. Es un “auteur”.

AV: Como pasamos mucho tiempo juntos y lo nuestro es el “humor observacional”, estamos constantemente pensando ideas que nos pueden servir para un capítulo.



¿Quién manda?

AC: La duda ofende.

AV: Él. Yo sólo dirijo, escribo, edito y actúo.



Cinco capítulos hasta la fecha. Hagan un poco de autocrítica (Castelo, “autocrítica” significa someterse a examen a uno mismo de la forma más sincera posible). ¿Cuál es esa cagada imperdonable que no supieron/pudieron ver en su momento? ¿Qué cambiarían de poder corregir algo?

AC: Me arrepiento de que la serie no se llame “VACACIONES EN CERDEÑA”, el cameo en todos los episodios sería Russian Red haciendo de mi novia. Con escenas de amor en el agua, picnics en la playa y planos secuencia de ella riendo.

(En este momento de la entrevista, Castelo, que es un desgraciado, me da donde más me duele. Esta chica es mi novia desde hace unas semanas... en mis sueños, pero es mi novia. Lourdes, soy un guionista de cine, joven, soltero, un poco atractivo... si nos lees ponte en contacto tú también conmigo, por favor. Gracias.)
AV: El primer capítulo nos quedó pobretón. El equipo aún no estaba configurado, le falta ritmo, es demasiado largo. El segundo no está mal, pero la iluminación falla. A partir del tercero creo que le hemos pillado el tranquillo.



¿Alguna discusión seria durante la producción? ¿Dónde residen los puntos de fricción entre ambos generalmente?

AC: En este último episodio (el quinto) estuve muy tocapelotas. Pero no lo puedo evitar. Estoy actuando, con el móvil encendido produciendo y encima doy indicaciones de iluminación. En mitad de la grabación rompí un foco por cambiarlo de orientación. Me vuelvo loco y se que Adolfo se mosquea bastante cuando lo hago.
También discutimos mucho sobre política, Adolfo es votante de ultra derecha.

AV: Castelo es divo en su vida diaria, así que lidiar con él en un rodaje no es más molesto que hacerlo en casa.



¿No temen que el trabajar juntos afecte a su convivencia como en su día les pasó a Romina y a Albano? (Castelo y Valor viven juntos realmente)

AV: Por favor, Chico, qué mal gusto. Sabes que yo soy más de Umberto Tozzi.

AC: No nos vemos tanto a diario, cuando Adolfo llega de trabajar yo ya me he ido de juerga. Tenemos un vecino que se refiere a mí como “el que trabaja por las noches”. De verdad piensa que voy a trabajar.



¿Cómo es un rodaje de “Tú antes molabas”? ¿Cuánto cuesta cada capítulo? ¿Cuánto tarda en rodarse?

AC: La semana de antes voy con la lengua fuera llamando a todo el mundo. Como no pagamos a nadie no podemos exigir que dejen sus obligaciones, y cuadrar la agenda de todo el equipo con la del cameo es DE LOCOS. El rodaje en si es muy civilizado, nos lo pasamos muy muy bien. Grabamos siempre un sábado, quedamos a las 11 am., hacemos siempre la escena del sillón antes de comer tranquilamente. Por la tarde suele ser el mogollón. Todo en un día. El precio de un capítulo oscila considerablemente, el segundo fue el más caro. No pagamos a nadie excepto si necesitamos una figuración especial que no hemos podido conseguir. Tampoco escatimamos pero son capítulos baratos.

AV: El capítulo lo escribimos en un fin de semana, lo grabamos en un día y lo editamos en otro, uno más para sonorizar y otro para subirlo a la web. Respecto al presupuesto, lo gordo se va en pizzas barbacoa, a las que nuestro dire de foto es adicto y exige por contrato.



Ibais bien de visitas, pero el milagro se produjo un día de la mano de yonkis.com. Os enlazó con el cuarto episodio y os petó el contador. ¿Cómo vivieron esa noche en la que parecía que no ibais a tocar techo?

AC: Fue una montaña rusa de sentimientos. Adolfo llegaba a casa después de su clase de macramé y pan de oro. Yo acababa de hornear unas galletas de jengibre. Vimos las visitas, nos cogimos de la mano y nos besamos. En la mejilla, por supuesto. Adolfo soltó una lagrima de alegría y yo le dije que conocerle es lo mejor que me ha pasado en la vida. Luego nos dormimos abrazados viendo Memorias de África. Fue una noche como otra cualquiera.



Vivís de la tele y encontráis la libertad creativa en la red, la cual tiene aún unas carencias. ¿Qué echáis en falta a la hora de enfrentaros ante un nuevo capítulo de “Tú antes molabas”? Evidentemente más pasta, pero hay algo que digáis “joder, si estuviéramos en Telecinco podríamos hacer…”?

AC: Podríamos asaltar furtivamente el buffet de “Está pasando”. Podríamos ser entrevistados por Ana Rosa. Podríamos tener a la Campos de cameo. Sería la leche.

AV: Lo que más echamos de menos es presupuesto, pero no por el dinero, por tener más tiempo. La gente oye que el cine americano tiene más presupuesto y piensan en explosiones de Michael Bay, pero lo que te da el dinero es tiempo para hacer bien las cosas. Pero por supuesto si nos ficha Telecinco meteremos explosiones de Michael Bay.



¿Vais del palo “esta serie es nuestra y la hacemos para divertirnos” u os venderíais a la primera productora que se os pusiera por el camino?

AC: Hace dos semanas rechazamos a la primera productora que se nos puso por el camino. Queremos seguir haciendo la serie y ojalá un día saltemos a la tele con ella, pero no de cualquier manera. Ahora en serio, vendo mi culo por dos euros y un cigarrillo.

AV: Lo que queremos es seguir haciéndola a nuestra manera, si aparece alguien que esté dispuesto, lo estudiaremos. Tenemos a un equipo taaaan bueno, que se tendrían que venir con nosotros. La serie sale por ellos y en cuanto cumplan los dieciocho les hacemos un contrato.



Castelo, ¿actuar entraba dentro de sus planes o por estar delante de una cámara lo que te echen?

AC: Ha sido un poco improvisado pero creo que es una evolución natural. Escribes, actúas en directo, haces tele, un día interpretas en un sketch y poco a poco vas probando. Estoy aprendiendo y divirtiéndome.



Adolfo, “El Intermedio” es uno de los mejores programas de humor de la tele ahora mismo. Háblanos bien un poco de ella para acabar renegando y mostrar tus deseos más profundos de hacer cine.

AV En la tele se pueden hacer cosas muy buenas, El Intermedio es prueba de ello. Pero yo lo que quiero es hacer cine social. Chico, tú vas a muchos estrenos. ¿Quiénes van con las chicas más guapas? Los del cine social. Hasta Amenábar hizo una de cine social. Ramón Sanpedro se la pelaba, lo hizo porque fue el año que salió del armario y necesitaba ampliar su chorbo-agenda.



El Castelo “real” estuvo todo el verano trabajando en “El Sacapuntas” (Antena 3) coincidiendo con el parón veraniego de “Tú antes molabas”. Presuponiendo que algún día vuelvas a la tele… La pregunta que todo el mundo se hace es… ¿Qué coño pensáis a hacer? ¿Vais a permanecer ajenos a esa realidad o vais a integrarla en la serie?

AC: Yo pienso permanecer ajeno a la realidad incluso en la propia realidad.

AV: Chico, coño, qué pesao con Castelo, Castelo… Aquí el importante soy yo, que soy el robaescenas. No descarto hacer un spin off conmigo mismo. Lo llamaré “Aída”.



¿Hacia dónde va “Tú antes molabas”? El formato está cerrado o pensáis ir mutando con el paso del tiempo. ¿Tendremos tramas de continuidad? ¿Vuestra tensión sexual no resuelta se resolverá? ¿Tendremos cliffhangers de final de temporada?

AC: Creo que en estos últimos episodios hemos descubierto el secreto de la comedia: acortar la duración y meter tías buenas con poca ropa. Y si, habrá alguna trama de continuidad. Lo de la tensión sexual con Adolfo se resolverá en el capítulo en el que me hacen un Hormigas Blancas y entre sollozos él me consuela.

AV: Lo más inmediato es un episodio especial navidad y esto entronca con lo que te decía antes de que en el fondo hacemos una sitcom clásica. Nos gustaría meter todos los tópicos navideños. Respecto a las tramas, es probable que al prota le empiecen a pasar cosas importantes que seguiremos a lo largo de varios capítulos, en un pequeño (no hay tiempo para más) arco argumental.



¿Algo especialmente emotivo, a la par que instructivo, para despedirse de los lectores de este humilde blog?

AC: Estimados lectores: yo se quién coño es Chico Santamano. Os aseguro que las pelis que ha escrito son una mierda. Si un día desvela su identidad todo este fiasco se viene abajo. Gracias.

JAJAJAJA… Tú mejor que nadie sabes que Internet es un medio perfecto para redimir nuestros pecados.

Adolfo, tú que eres el serio y profesional de la pareja… por favor… ¿Algo más que añadir?

AV: ¡Mamá, mira, me han hecho una entrevista!


Fotos: Arantxa Boyero

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Fugaz batería de cotilleos III



UN RECAMBIO PARA AÍDA
No descubro nada si les digo que Carmen Machi abandona la serie que la ha convertido en (muy) millonaria. Lo que se pregunta el pueblo llano es ¿qué sentido tiene una serie que se llama “Aída” sin Aída? Bueno, pues porque cuando una Aída se marche otra llegará… en forma de NIETA.

Efectivamente, la hija mayor que no conocíamos (interpretada por Miren Ibarguren, “la joven” de las matrimoniadas) trae una niña debajo del brazo.

¿Acabará la criaturita desapareciendo del mapa como la hija de Florentino Fernández en “7 Vidas”?


UNA COMISARÍA QUE CIERRA
Otro de tele… ¿Saben esa serie española, casi milenaria, de policías que no es “Los hombres de Paco”?

Si no hay un golpe de timón de última hora… la serie TERMINA DEFINITIVAMENTE. Entre que la cadena no la ha mimado lo suficiente esta temporada y que, no nos engañemos, todo se acaba y esta serie llevaba muchos años… pues eso… FIN. La cadena ha apostado por los cacos (Roldán, Muñoz...) para sustituir a los polis... pero los resultados, de momento, están siendo lamentables.


UN PREMIO DE IDA Y VUELTA
De todos es sabido que Maribel Verdú fue condecorada con la Medalla de Oro de la Academia del Cine , pero ¿saben que ella no era la “ganadora” inicialmente prevista?

Ella se lo merece como la que más, pero me cuentan que el premio este año tenía otro nombre… un nombre de director. Miren… no les digo quién porque no quiero que se me erice el pelo, pero el señor en cuestión la rechazó vaya usted a saber por qué. Pero ahí estaba Maribel, tan agradecida siempre...


UNA BATALLA QUE SE CUECE
Esto es muy breve y voy a ser muy críptico, pero cuando salte el tema sabrán que lo leyeron aquí primero. Algo se mueve entre los compañeros guionistas de tele. Desde aquí mi más absoluto apoyo. La unión hace la fuerza y parece que por fin hemos empezado a asumirlo.


domingo, 23 de noviembre de 2008

La crisis



Estoy de la crisis hasta las narices. De la económica también, por supuesto, pero la que me tiene frito en este preciso momento es la supuesta crisis creativa de Hollywood o al menos que se eche mano de ella tantísimas veces en los medios.

Me hace gracia leer y escuchar continuamente eso de que en los últimos años escasean las ideas entre los guionistas (pobres…) o que los productores (menos pobres…) se ven obligados a echar mano de remakes de viejos éxitos, series de televisión, franquicias, videojuegos… Siempre lo mismo, pero la memoria humana es tan limitada que nos obliga a refugiarnos en tópicos para tener “algo que decir”. Porque esto lleva pasando décadas. ¿No será que el asunto en cuestión no es una crisis sino que directamente... esto funciona ASÍ?

Hoy por hoy nos escandalizamos de que se hagan mil secuelas de exitazos como "Saw". ¿Nadie se acuerda de que hace más de 20 años nos frieron a base de continuaciones de Freddie Krueger o Halloween? Señores, las mil “Scary Movies” de hoy son los mil “(Aterrizas/Atrápalos, Acampas)…como puedas” de ayer.
“Regreso al Futuro”, “Indiana Jones”, “Terminator”, “Jungla de Cristal”… Yo digo sí a las franquicias eternas.

Ahora unos cuantos se echan las manos a la cabeza criticando la “innecesaria” decisión de hacer remakes de películas como “Karate Kid”, “Carretera al infierno” o “Robocop”. Pero no nos paramos a pensar que celebridades tan intachables como Wilder, Spielberg o Scorsese han hecho, y posiblemente continúen haciendo (Billy, quizá no), remakes de películas que deberían ser bastante más intocables que algunos viejos éxitos de los 80. Cintas que se sustentan más en la nostalgia de toda una generación que en su discutible calidad cinematográfica. ¿Y saben que? En algunos de estos casos yo también daría luz verde a esos remakes. Si Will Smith cree que su hijo puede resucitar una franquicia de “Karate Kid”, adelante, joder. Si nuestra generación disfrutó con ello, ¿por qué privar de esa historia llena de “épica y conocimientos vitales” a la generación venidera? Y claro que hay remakes que son un truñaco de tres al cuarto, pero ¿cuál es el porcentaje de películas “originales” que también lo son? Yo digo sí a los remakes.

Parece que desde que entramos en el nuevo siglo, Hollywood no hace otra cosa más que adaptar series de televisión, pero esto es algo que se ha hecho siempre y nunca nos ha importado demasiado. En los últimos años se han estrenado con mejor o peor suerte adaptaciones de “Superagente 86”, “Sexo en Nueva York” o “Los Simpson”, pero… ¿Qué hay de “Los intocables de Eliot Ness”, “La Familia Addams” o “El fugitivo”? También se ve como fruto de esa “crisis creativa” el hecho de que se adapten tantos videojuegos. ¿Cuando se trasladan y trasladaban libros a la pantalla grande eso no era fruto de una crisis? ¿Videojuegos sí? ¿Libros no? Quizá debamos de asumir que ¿desgraciadamente? los videojuegos de hoy son los libros de ayer. Así que también digo sí a adaptarlo TODO.

Hagamos un poco de memoria

1980. La película más taquillera de ese año “El imperio contraataca” (secuela). Entre esas 20 encontramos también la adaptación de “Popeye” y el inicio de dos megahits “El lago azul” y “Viernes 13”.

1982. Este año se estrenaron: “Rocky III”, “Star Trek 2”, “Viernes 13, 3ª parte”.

1983. ¿En el top one? “El retorno del Jedi” y tras ella: el reestreno de “Blancanieves” y los lanzamientos de “Staying Alive: la fiebre continúa”, “Superman III”, “Porky’s 2”… ¡”Psicosis 2”!

1984. Año cumbre en lo que a inicio de franquicias se refiere… Las cinco más taquilleras y por este orden… ¡ATENCIÓN!... “Superdetective en Hollywood”, “Los Cazafantasmas”, “Gremlins”, Karate Kid” y “Loca academia de policía”. Buenísima cosecha la del 84, no me dirán que no… Y junto a ellas: "Indiana Jones y el Templo Maldito”, “Star trek III: en busca de Spock”, “2010: Odisea 2”…

1985. Se estrena la mítica “Regreso al futuro”. Y la “crisis creativa” nos obliga a tragarnos: “Rambo: Acorralado II”, “Rocky IV”, “Loca Academia de Policía II”, “Panorama para matar”, el reestreno de ET, “Mad Max: más allá de la cúpula del trueno”…

1986. Se estenan “Karate Kid 2”, “Star trek IV”, “Aliens, el regreso”, “Loca Academia de Policía III”, “Poltergeist II”...

1989. La adaptación de “Batman” primero y después… “Indiana Jones y la última cruzada”, “Arma Letal 2”, “Regreso al futuro 2”, “Cazafantasmas 2”, “Star Trek V” y el reestreno de “Blancanieves” (sí, otra vez)…
Y así hasta nuestros días… ¿El panorama no era muy distinto al de ahora, verdad? ¿Cuántas décadas más vamos a seguir oyendo quejas por la manida “crisis creativa” y no empezamos a asumir el cine como lo que es? Una industria maravillosa que nos vende por un lado packs de jamón york + tranchetes para hacer sándwiches mixtos y por otro el mejor lomo ibérico al mismo tiempo y sobre todo… por el mismo precio.

Si es usted redactor de la sección de cultura en cualquier medio o tiene un blog sobre cine y se ve obligado a escribir sobre la futurible secuela de “El niño del pijama de rayas”… Por favor…No eche mano otra vez de la "crisis creativa de Hollywood".
Relájese y disfrute. Créame, no es para tanto.

domingo, 16 de noviembre de 2008

La tele en Internet IV: Crackle / Strike TV



Actualización: Abajo, abajo...

Siglos después seguimos hablando de la huelga de guionistas en Estados Unidos. El famoso plante de los compañeros americanos parece haber sido tan positivo que si me dijeran que gracias a él se ha descubierto el remedio contra la diabetes me lo creería. El gremio no sólo consiguió gran parte de sus pretensiones, sino que demostraron al mundo la posición de fuerza que deberíamos tener los guionistas y además generó un montón de subproductos y corrientes audiovisuales interesantísimas.

Este verano hablamos de Dr. Horrible y de cómo Josh Whedon escribió y rodó su primera serie exclusivamente para Internet para calmar ese gusanillo que a todos nos ataca en esos momentos de inactividad. Fruto de la huelga también nació, entre otras muchas, “The Line”, miniserie parida por cabezas pensantes del “Saturday Night Live” y que recrea la larga espera frente a un cine de los superfans de una saga que nos recuerda irremediablemente a “Star Wars”.

“The Line” no viene sola. Está acompañada de un buen puñado de series (y otros contenidos audiovisuales) en una misma web: Crackle. ¿Estamos ante una nueva forma de entender el concepto de “canal de televisión”? ¿Esto es el futuro? Teniendo en cuenta que de aquí a unos pocos años no diferenciaremos entre televisor y monitor la respuesta es un claro y rotundo: SÍ.

Pero Crackle no es la única plataforma de la red que ofrece este tipo de contenidos. Otro canal nacido de una manera aún más descarada a raíz de la famosa huelga es Strike TV.

Entre uno y otro juntan más de 35 series de pequeño formato. Podemos encontrar mucha comedia, mucho mockumentary, pero también dramas o incluso series de terror.

Si hubiera subtítulos disponibles ya sería un auténtico paraíso. Así que, mientras que retomamos esa gran asignatura pendiente que es aprender inglés, hacemos un poco de zapping entre los estrenos ibéricos que más me gustan y disfrazo por un día este blog en un Crackle de la vida.


El “spin-off” de Venga Monjas
Estos dos locos no se conforman con fundirnos los plomos cerebrales con su desquiciado humor en “imagen real”. Ahora la factoría Venga Monjas nos ofrece mensualmente también “Hola, Sarita”. Una tira de animación… sí, sí… ANIMACIÓN, que te obliga a replantearte, no sólo el sentido de lo que acabas de ver sino de tu propia existencia.



(La segunda y turbadora entrega de “Hola Sarita” aquí)


Cuarto capítulo de “Tú antes molabas”
Fanclub es la nueva entrega de los esfuerzos de Antonio Castelo por evitar el anonimato. Y al loro porque con este capítulo la corta historia de "Tú antes molabas" ha vivido su particular noche de Super Bowl. Fueron linkados por yonkis.com y el contador de visitas PETÓ. Casi 40.000 visitas, prácticamente el mismo número de espectadores que ven una peli de cine español de éxito bajo/moderado.




19 de Noviembre: estreno de “Con pelos en la lengua”
La deslengüez velluda ya está aquí. Me gusta esta serie porque es muy bestia, porque tiene una factura envidiable, porque los capítulos son MUY CORTOS (siempre menos de 3 minutos) y porque, conociendo como conozco a sus creadores, sé que esto es el punto de partida de una (triple) experiencia insólita.

Nunca antes se ha hecho algo así: tres series en una... tres protagonistas diferentes para tres públicos distintos pero compatibles... y un tono tan distinto al que estamos acostumbrados que abofeteará con la mano muy abierta a los paladares más selectos.

Cris... con pelos en la lengua 01x01
La virgen que quiere dejar de serlo.




Pablo... con pelos en la lengua 01x01
El pringao que quiere volver a mojar a toda costa.




Marcos... con pelos en la lengua 01x01
El gay que quiere poner un nuevo rumbo a su vida.





Más información sobre “Con pelos” y otras series exclusivas para la red en este interesante artículo de Soitú.

lunes, 10 de noviembre de 2008

El enemigo



Los guionistas no solemos tener muchos enemigos, la verdad. Solemos ser gente tranquila y sosegada con tanto miedo a estar sin trabajo que no discutimos por no molestar. Por eso, las pocas enemistades que tenemos nos las buscamos en el pupitre de al lado. Somos como niños maltratados por sus padres que reproducen esa misma violencia con sus compañeros del cole. Si focalizáramos más y mejor esas ganas de gresca hacia los despachos de la planta de arriba mejor nos iría.

Es más, sospecho que el secreto del éxito de imdb se basa en las visitas de periodistas indocumentados y en los propios guionistas que miran continuamente las fichas de sus enemigos con el corazón en vilo para que no acumulen más créditos que ellos.

Yo tengo un “enemigo”. Bueno… entiéndanme. No somos como Belén Esteban y la Campanario aniquilándose a base de declaraciones a pie de taxi. Hace siglos que no sé de él y eso que (creo) vivimos muy cerca. Entre nosotros reina la indiferencia que es la máxima maldad que un pobre guionista puede llegar a alcanzar.

Le conocí hará unos diez años y “con él” escribí mi primer guión. Imagino que habrán oído hablar del típico cantamañanas que te mete dos bolas asegurándote que tiene mil contactos, que te vende el oro y el moro y que se aprovecha de tu supuesto talento para salvarse el culo y escribir un guión que es incapaz de desarrollar. Pues él respondía a ese perfil. Y no hablo de un productor, ¿eh? Él es guionista.

A pesar de mi inexperiencia me eché el trabajo al hombro y levanté ese guión yo solito como buenamente pude. El problema de los mentirosos es que, antes o después, se les acaba pillando. Y este era de los torpes. Como no había escrito nada, cuando conseguimos colocar el guión en una productora (gracias a él, las cosas como son) el tío la cagaba y hablaba de secuencias que se habían quedado en el tintero tres versiones antes y que nunca fueron escritas o de personajes con determinado parentesco que habían dejado de ser familia meses atrás. Evidentemente el productor, perro viejo en esto, no tardó en darse cuenta e invitó al enemigo a no volver nunca más a pisar esas reuniones.

Un par de años después, cuando el proyecto estaba a punto de estrenarse, el tipo apareció en un periódico local tirándose el moco de que había escrito esa película. Dio datos completamente equivocados sobre el presupuesto y, lo más cachondo de todo, dijo que la historia iba sobre ¡¿videojuegos?! (nada más lejos de la realidad).

Me consta que el tipo ha seguido intentándolo en otras productoras y que en al menos una (por cortesía de imdb) ha vuelto a encasquetar un guión. Casos como estos hay muchísimos (Luis Méndez nos habló de un caso similar en su entrevista) y a pesar del garrapatismo, señores, yo doy gracias de haberle conocido. Él me dio ese empujoncito que necesitaba para escribir y ahí sigo. Algunos ven la luz leyendo a Machado y otros así…

Gracias, enemigo.

martes, 4 de noviembre de 2008

La esperanza vaginal



Cuando de pequeños soñábamos con acercarle el churro a la actriz de turno pensábamos que quizá, trabajando en el mundo del cine, tendríamos más posibilidades de retozar con la Charlize Theron del momento. Años después, y con algunos centímetros más de altura (no muchos), decidimos hacernos guionistas y tras, olisquear un poco el panorama, nos dimos cuenta del error cometido.

No nos engañemos. A las actrices los que realmente les gustan son los que llevan la steady, así que si estás pensando en matricularte el año que viene en un curso de guión... ¡No lo hagas! ¡Corre a hacer pesas!

Sin decir su nombre diré que hay una auténtica leyenda patria entre los cámaras en esto del ligoteo con actrices. Y siendo steady tiene mucho más mérito. No olvidemos que el señor que carga con ese mamotreto no va todos los días al rodaje (a no ser que sea una película de Michael Bay o Robert Rodríguez). Esta leyenda de la que os hablo, rodaje al que va, actriz que se tira.

Hay una teoría que explica esta irrefrenable atracción de las actrices por los técnicos en general, pero por los cámaras en particular. Poneos por un momento en el lugar de ellas. Estáis en mitad del set, con la sensibilidad a flor de piel, vulnerables y un poco nerviosas. De repente, te fijas en el objetivo de la cámara, miras un poco más allá y ves a un hombre que mira por el visor y de repente… su ojo cerrado se abre y te mira. El tiempo se congela.

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Esa mirada fugaz las deja literalmente petrificadas.
Es algo animal. Ese ojo que se clava en ellas es la primera penetración de las muchas que se producirán horas después en una habitación de hotel o en la furgoneta de los de atrezzo.

Pero compañeros del guionismo ilustrado… Tranquilos, tíos… Que no cunda el pánico, que nadie se borre todavía de Alma… Dios aprieta, pero no ahoga. Hay esperanza. Existen actrices guapas como las demás y talentosas como ninguna otra que están dispuestas a retozar con el gremio.

Las míticas Marilyn Monroe y Deborah Kerr fueron pioneras en esto de compartir sus vidas con guionistas, pero no hace falta que exhumemos sus cadáveres… hay muchas otras ¡y vivas! (algo ayuda) que se han blindado ante las miradas penetrantes de los cámaras y se acuestan cada noche con plumillas como nosotros. ¿Ejemplos? Bastantes... Brooke Shields, Michell Pfeifer, Rene Russo, Cate Blanchett, Amanda Peet… REPITO… Amanda Peet, Tilda Swinton, Famke Hansen, Julianne Moore…

Nuestras compañeras lesbianas también pueden recobrar la ilusión. Portia de Rossi va a casarse con Ellen Degeneres. ¡Incluso los guionistas gays pueden soñar con vivir junto a una star! Kevin Williamson (Scream, Dawson Crece) compartió piso con Katie Holmes. Es más… la buena de Holmes parece que le cogió el gustillo a eso de convivir con… ya saben… sí… una maldad.

¿Y en España qué? Aquí como la figura del guionista-no-director brilla por su ausencia es complicado encontrar ejemplos, pero si me aceptan la unión guionista+director podemos sumar a la lista a Ariadna Gil, Macarena Gómez, Leticia Dolera, Paz Vega, Verónica Sánchez…

En definitiva, que ningún steady nos quite lo que es nuestro. Nosotros las escribimos. Nosotros decidimos. A por ellas.

domingo, 2 de noviembre de 2008

La entrevista hastiada (y III)

No hay dos sin tres. Última entrega (lo juro) de la entrevista hastiada con Hastiado, un guionista especializado en series con gente que posa en un sofá. Para no dejar títere sin cabeza hablamos de su trayectoria, de la profesión en general, de pasta, de Globo...



CS: Hagamos un poco de flashback… Entró a “Siete vidas” como becario. ¿Cómo consiguió el curro?

GH: A través de la Universidad de Navarra, donde estudié. Estuve en la serie un par de meses maravillosos en los que lo miré todo con los ojos abiertos como platos e intenté aprender y colaborar cuanto pude, pero no me contrataron. Fue un par de años más tarde cuando me cogieron gracias a una prueba de guión que envié. Debieron darse cuenta de su grandísimo error, supongo, o a lo mejor se equivocaron al marcar mi teléfono y les dio apuro desilusionarme al oír mis gritos de júbilo.


CS: En el libro cuenta que determinada trama de Sole (Amparo Baró) y Dios, que parió siendo becario, le supuso su “bautizo creativo” dentro de la serie. ¿Cómo recuerda este momento?

GH: Cuando estás de becario dentro de un equipo como ése, cualquier aportación la haces desde el terror. Terror a quedar como un idiota, a decir una estupidez, a que un grupo de gente que te parecen dioses te fulminen con un rayo de indiferencia... Es duro, así que uno se autocensura bastante. En aquella ocasión discutíamos cómo resolver una trama en la que Sole tenía una “crisis de fe” a la inversa (empezaba a dudar de su ateísmo). Alguien sugirió que podría hablar con Dios, pero no sabíamos cómo plantearlo. Yo propuse, en un ataque de valentía e intentando no tartamudear, que Dios se apareciera en forma de Paco, ya que era el sueño de Sole y “podía ponerle la forma que quisiera”. Y lo aceptaron. Y el capítulo fue un éxito. Mi aportación no fue ninguna genialidad, era algo de cajón porque Cámara era el actor más divertido, y estoy seguro de que antes o después se le habría ocurrido lo mismo a alguien, pero claro, para mí fue todo un orgullo. Ya no me acuerdo, pero seguramente esa noche me hice el amor como nunca antes me lo había hecho.


CS: Como preguntarle cuánto ganaba en “Siete vidas” estaría feo, le haré la pregunta de otra forma… ¿Cuántos euros de diferencia había entre su primera nómina y la última?

GH: Sin contar las prácticas... Yo diría que unos mil euros. No mucho, para el tiempo que estuve.


CS: Veo en la solapa de su libro que ha currado como lector de guiones en Telecinco. ¿Qué es lo más disparatado que ha llegado a leer?

GH: Hay gente que enviaba relatos cortos, trozos de novelas con dibujitos, escenas interminables con diálogos eternos... Pero eso fue hace tantos años que no recuerdo ningún argumento concreto. Seguramente podría soltar aquí algunos de mis primeros guiones. Nadie nace sabiendo, ¿no?


CS: ¿Qué hay de cierto en eso de que los guionistas somos unas perras malas a la hora de hacer informes de los demás porque lo que realmente queremos es colar los nuestros?

GH: Podría haber algún caso, pero en general no estoy de acuerdo con esa afirmación. Lo que sí es cierto es que es habitual hacer críticas duras porque, para ser honestos, hay muchos guiones muy malos. Y es por una razón muy sencilla: escribir bien es muy, muy difícil.


CS: El equipo de guionistas pasa horas y horas trabajando codo con codo para sacar el trabajo adelante. Muchas veces se ponen experiencias personales sobre la mesa, ya sean anécdotas de instituto o auténticos dramas familiares, para crear tramas y situaciones. Eso cuando hay buen ambiente… ¿Pero qué pasa cuando la cosa se tuerce y se corta la tensión en el aire? ¿Te has visto alguna vez involucrado en alguna de estas? ¿Cómo se soluciona?

GH: Los malos rollos casi siempre tienen que ver con disputas sobre el guión, causadas por distintos puntos de vista, y casi siempre son diferencias que se olvidan al salir de la oficina, aunque se llegue a los gritos (cosa a la que yo nunca llego, he de decir, aunque tenga cierta fama de peleón). También se producen situaciones tensas cuando las condiciones de trabajo son muy duras o los puestos directivos los ocupa gente que no muestra suficiente respeto o interés hacia sus subordinados. Y eso muchas veces tiene poca solución, excepto cambiar de trabajo o hacer una matanza en la oficina. Aunque no sé si alguien que no sea de Wisconsin le llamaría a eso “solución”.


CS: Esta solapa del libro suyo es muy interesante. Dice que ahora es coordinador de guiones en “La Familia Mata”. ¿Cómo se ve la vida a ese lado? ¿Es un engorro poco agradecido o una oportunidad para tener más control creativo sobre su trabajo y el de su equipo?

GH: Hay coordinadores de guión de muchos estilos. En mi caso, desgraciadamente para mí aunque afortunadamente para la serie, no tengo demasiado control creativo sobre el producto. David Bermejo –el otro coordinador de guión- y yo, nos responsabilizamos de organizar ciertos aspectos del trabajo, repartir tareas, contratar y hacer un seguimiento de los becarios, y responsabilidades de este estilo. Llevamos el peso decisorio en el guión sólo cuando los productores ejecutivos –también guionistas, como debería ser siempre- no pueden encargarse de esta tarea porque otros asuntos les requieren. En este trabajo uno consigue colar de vez en cuando cosas que le gustan y le dan un poco de vidilla, pero son pequeñas migajas respecto al todo.


CS: Hace unas semanas, en una decisión sin precedentes, se tiró a la basura el primer (y carísimo) capítulo de la nueva temporada de Hospital Central por la casualidad en el tiempo con el accidente de Barajas… ¿Qué habría hecho de haber tenido esa responsabilidad en su mano?

GH: Yo, por supuesto, lo habría emitido. Creo que no emitir es una decisión que implica tomar por estúpidos a los espectadores, que saben perfectamente que una cosa no es consecuencia de la otra. Tal vez incluso hubiera supuesto un aliciente para la audiencia, algo en absoluto reprobable, creo yo.


CS: Aunque parece que en la segunda temporada se han suavizado, los primeros capítulos de “Física o química”, con sus protagonistas fumando porros en los baños y follando como conejos, me hicieron sentir muy “madre indignada”. No podía dejar de pensar que esos personajes, queramos o no, crean ciertos patrones de conducta. ¿Qué opina de la responsabilidad de los guionistas ante cierto material sensible?

GH: Tonterías. La televisión es mucho más blanda que la realidad, y su historia nos ha demostrado que va siempre por detrás de la sociedad (porque la televisión generalista es, desde su propia concepción, un medio conservador). La buena ficción no crea patrones de conducta ni los justifica, se limita a contar historias, que es la manera que tenemos los seres humanos de aprender de nuestro entorno desde que dejamos de ser animales hace millones de años (los que dejaron de serlo, al menos). La violencia y el sexo son los colores primarios en la paleta del drama, de la narración. Esas mismas historias que muestra “Física y Química”, e incluso mucho peores, las viven, las ven o las oyen los chavales cada día en sus institutos, sus plazas y en sus casas. Y considero un error de bulto que la cadena les haya obligado a suavizar las tramas. Siempre podrá haber algún volado que se ponga a pegar tiros desde su ventana porque ha visto “Predator” en la tele, pero, corríjame usted, ¿no es posible que la chaladura ya estuviera de antes? Además, ¿no es mejor que esté viendo la tele antes que delinquiendo? (Nótese aquí la jocosa demagogia del argumento).


CS: ¿Qué pasa con Globomedia? ¿Qué falla en una productora que debería ser un paraíso y sin embargo la mayoría de los guionistas echan pestes de ella? ¿Son todos una panda de niñatos a los que habría que mandar a picar piedras o es que las cosas se hacen muy mal en los dominios de Emilio Aragón?

GH: No hay que generalizar. Yo he trabajado en bastantes productoras y siempre te encuentras de todo, feos y guapos, listos y tontos, grandes hijos de puta y grandes amigos. Globomedia cuenta con magníficos profesionales que se han curtido trabajando durante años, que es la única y la mejor forma de curtirse. Es una productora que ha acertado muchas veces con productos bien pensados y ejecutados, pero que no cuida suficientemente a sus trabajadores, por lo que acaba tirando mucho de principiantes (lo que, por otra parte, es una magnífica oportunidad para muchos primerizos, como lo fui yo). Por lo general en las series de Globomedia se curra mucho, se cobra poco (con variaciones según producciones) y se sufre mucho una estructura demasiado jerárquica y piramidal que imposibilita a los creativos ejercer su trabajo con naturalidad. Quizá un problema sea también que hay una serie de puestos directivos copados hace tiempo que impiden que los mejores profesionales que se van formando puedan asumir nuevas responsabilidades, así que muchos acaban marchándose a otras productoras donde se les valora mejor. Y siempre se van los mejores, que son los que van a encontrar trabajo con facilidad. Terminan quedándose los segurolas que dicen a todo que sí, y se pierde el imprescindible espíritu crítico. Globo además, como todas las grandes empresas de cualquier rama, sufre algunas enfermedades difíciles de erradicar como el pasillismo, la exitometría y la reunitis.



CS: ¿Cuántas veces ha intentado colar una serie propia en los despachos? ¿Qué ha pasado con ellas?

GH: Unas cuantas veces, casi siempre en colaboración con otros compañeros y/o productoras. Algunas de esas ideas llegaron a despachos de televisiones pero no convencieron. Algunas otras se están moviendo. Algunas hay también en proceso de creación, una de ellas que me gusta particularmente, lo que multiplica por cien las posibilidades de que nunca llegue a hacerse, claro.



CS: ¿Y el cine? ¿No le tienta? ¿Tiene algo escondido en el cajón?

GH: He escrito algún guión que he empezado a mover con poca convicción. Tengo un proyecto en mente que me gustaría atacar en cuanto tenga una época más relajada, aunque soy consciente de lo difícil que es en este país vender un guión sin director. La escritura de guiones de largometraje me la tomo más como una diversión y una obligatoria tarea didáctica de la que posiblemente no obtenga ningún beneficio, al menos a corto plazo, exceptuando la capacidad de responder afirmativamente a preguntas como ésta.


CS: Puede decir lo que le dé la gana para acabar la entrevista.

GH: En primer lugar me gustaría hacerte la pelota agradeciéndote tu interés por entrevistarme y dándote la enhorabuena por tu blog, uno de los mejores descubrimientos del reciente bloguionismo (por cierto, ¿sabías que yo inventé este término, y el de “bloguionista”?). Ahora, entrando ya en el terreno de la sinceridad, sólo me resta romper una última lanza en pro de los guionistas de este país diciendo que, aunque muchas veces parezcamos quejicas, prepotentes, gruñones e iletrados, la realidad es otra. Casi todos los guionistas que conozco son trabajadores, pacíficos, amigables, brillantes y muy divertidos. Y merece la pena apostar por ellos, aunque sólo sea por la remota posibilidad de que alguno logre con su trabajo hacer que nos sintamos orgullosos de pertenecer a este oficio, y podamos decir sin tapujos “ojala me contraten en esa productora para tener la oportunidad de aprender a hacer ESO”.


Hasta el próximo libro. Mil gracias, Hastiado.