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martes, 17 de marzo de 2009

El decálogo para la pareja de un guionista (I)



Ser novia o novio de guionista no es fácil. El artista, por muy profesional y disciplinado que sea, está permanentemente sumergido en un caos vital que no sólo es inevitable, es que es necesario. No todo el mundo está preparado para soportar determinados horarios, estados mentales y modus vivendi de su pareja.

Lo más fácil sería buscar tu media naranja dentro del gremio. La comprensión está garantizada, pero se cruzarían otras situaciones peligrosas como la competencia o la frustración. Para una enfermera debe ser jodido convivir con las manías de un guionista, pero para un guionista (sea del sexo que sea) debe ser aún peor vivir a la sombra profesional de otro guionista.

Desde mi humilde opinión, huyan como de la peste del segundo caso. ¿Se imaginan desayunar, comer y cenar cada día hablando de escaletas, tratamientos y comeduras de tarro por los caprichos de producción? En las relaciones sentimentales como en las amistades deberíamos aferrarnos al mundo real. Es difícil, pero hagamos el esfuerzo por no perder el contacto con los amigos de toda la vida. Esos que tienen trabajos normales. Esos sobre los que escribimos cada día. Que la endogamia no nos devore y nos aleje de la realidad.

En serio, este tema de no perder el contacto con la calle me preocupa mucho. Algún día lo retomaré, de momento quería regalarles algunos consejos. Antes de involucrarse en una relación seria pásenle este decálogo a su futura pareja. Si están dispuestos a asumir estas realidades… adelante. Tienen mi bendición.

1.- El horario de un guionista pocas veces será compatible con el tuyo. Si trabaja en la tele echará muchísimas horas en la productora de turno y seguirá currando unas cuantas más en casa. Si hace cine lo mismo escribe cuando tú duermes y duerme cuando tú trabajas y cuando coincidís él tendrá la cabeza en otra cosa.

2.- “La cabeza en otra cosa.” Esta es la clave más jodida del asunto. Si te enrollaras con un camarero es difícil imaginar que cuando sale del bar sigue pensando en poner cañas, pero un guionista es un tipo “creativo full time”. Además has de hacer un esfuerzo gigante por introducirte en su mundo. Si no estás al día de las series o películas que a él o ella le mola las vas a pasar canutas en las cenas con compañeros de profesión. O te lo curras o te sentirás un marciano total.

3.- Sé que cuesta creer y aceptarlo, pero cuando un guionista está tirado en pijama leyendo, viendo pelis o capítulos descargados de la serie de moda… en serio… está trabajando. Acéptalo.

4.- Importante. Asume esto: los guionistas preferimos pagar todos los meses una pasta a una gestoría que estar pendientes de cualquier tema de seguridades sociales, haciendas y demás. Y esto se aplica a las mierdas del día a día; la lectura del gas, reclamaciones telefónicas, compromisos familiares, posibles planes de pensiones o fondos de inversión… A los guionistas nos da como corte asumir que somos “artistas”, pero lo somos y aunque suene egoísta o caradura esto es así: no tenemos la cabeza para determinadas cosas.

5.- Sufrirás temporadas con una situación económica bastante preocupante. Posiblemente durante algunos meses los dos viviréis de tu sueldo. Pero no te agobies, si tienes un curro normalito y el guionista de tu vida tiene un poco de suerte habrá meses, o incluso años, que él o ella gane el triple que tú.


(Continuará...)