lunes, 30 de marzo de 2009

La cena endogámica de Carmina, Watchmen y las cosas que tiene que ver un guionista español



Les advierto de que este es un post endogámico. De esos que dan rabia cuando uno no ha estado en el cogollo. Al menos a mí, que soy una señora cotilla hasta el exceso, me daría. Les pongo en antecedentes…

La semana pasada se improvisa una cena entre Pianista en un burdel y un servidor. Unos días después me encuentro el acta de lo ocurrido publicada en este post.

Nadie me lo ha pedido, pero como en el fondo (y aunque parezca mentira) se trató algún tema interesante quiero aclarar algunas cosas.

1.- El restaurante no se llama “La Endogamia” sino “La Dominga” (recomendable). Si algún lector creía que no existía peor corrector que el del Word, alguien debería pedirle a Pianista el nombre del procesador de textos que usa.

2.- Seguimos con la “endogamia”. Retrocedamos solo 3 meses en el tiempo, piensen en la gente de su entorno… sus compañeros de trabajo, sus vecinos, su familia, sus amigos… ¿Es usted guionista o desempeña alguna labor relacionada con el sector? Borre a todos esos compañeros de trabajo, por favor. Ahora, con esa gran masa limpia de “enteradillos” como nosotros, háganles estas dos preguntas: “¿Conoce a Carmina Ordóñez?” y “¿Cuál es su personaje favorito de Watchmen?”.

Nos guste o no la cultura popular media es ese “conjunto de conocimientos medios” que tiene la media de nuestra sociedad. Diga lo que diga Google, el conocimiento de esa masa sobre Carmina Ordóñez sobrepasa con creces al de Watchmen, incluso después de muerta una y de haberse estrenado/estrellado la otra.

A mí no me gusta el fútbol, pero sé quién es Vicente del Bosque. Nunca he ido al ballet, pero sé quién es Nacho Duato. Nunca he visto ninguna de sus películas, pero sé quién es Jaime Rosales. Básicamente porque estoy en el mundo y porque charlo en cenas con amigos y de vez en cuando veo los telediarios (los mismos que informaron puntualmente sobre la muerte de Carmina Ordóñez).

3.- ¿Un guionista ha de ver series españolas? Quiero creer que un buen profesional, sea cual sea su empleo, conoce la realidad y el día a día de su gremio. ¿De qué me sirve contratar a un decorador de interiores que está al día de todas las tendencias en Estocolmo, que me consigue la estantería más bonita del universo, si no sabe que con las mierdas de paredes de pladur que ponen en los pisos de nueva construcción se me vendría abajo con sólo colocar el primer libro?

Un profesional del guión, al que le presupongo un talento increíble, no sólo debería tragarse todas las temporadas de “The Shield” o de “Mujeres Desesperadas”. También ha de ver al menos uno de los dos capítulos de “El Castigo”, el especial musical de “Aída”. Ha de hacer el esfuerzo y ver, aunque sea durante un rato, cómo ha mutado “Escenas de matrimonio” tras la caída de audiencia o “sufrir” en primera persona el “terror” de “¿Hay alguien ahí?” (¿por qué extraña razón las paredes de todas las localizaciones son de color crema?). Si me apuran, hasta deberían echarle un ojo a “Fama” o a “El juego de tu vida”.

Probar un poco de todo no sólo les servirá para criticar con conocimiento de causa al resto de la profesión en cenas en “La Dominga”. Conocer el medio es conocer al público que nos da de comer. Claro que ese público sabe disfrutar de CSI o House cuando se lo venden y programan bien, pero también hay otro mayoritario que disfrutan de las locas andanzas atemporales de “Águila Roja” y la intensidad de chichinabo de “Entre fantasmas”. Intentar comprender por qué funcionan estos productos también nos hace mejores guionistas y nos dan armas para rebatir y desmontar los argumentos que se esgrimen día a día en los despachos.

Además, les servirá para que no se les quede cara de tonto cuando un productor ejecutivo con más cara de tonto les diga “Esto lo quiero con más mala leche… en el tono de “aquí no hay quien viva” o “Hemos fichado a Leo de OT. Pensad en tramas para él”. Por suerte o por desgracia estar a “esa altura” también forma parte de su capacidad de respuesta y por lo tanto poder dar lo que se nos pide aunque nuestra conciencia no nos permita dormir por las noches.

En los puntos uno y dos tengo razón sin el menor atisbo de duda. El tercero es una opción personal. Allá cada cual…

15 comentarios:

Txutxo siempre creyo en ti dijo...

Totalmente de acuerdo con todo...a ke esperas a hacer un encuesta y tengais un guerra limpia entre blos donde os jugueis un cena en "La endogamia"???

uno dijo...

el problema es el pladur entonces, no?

Confuso dijo...

No hay que confundir información con cultura (popular o no).
Mucho menos confundir guionista con guionista profesional.

eduardoritos dijo...

El problema de los guionistas es que no trabajan en un sitio normal, y, además, son muy desaliñados (como buenos artistas).

De no ser así, necesitarían saber de fútbol para poder comunicarse mínimamente con otros hombres en el entorno laboral y deberían tener un poquitín de conocimiento petardo, para comunicarse mínimamente con sus peluqueras.

Escrito Por dijo...

Eso le pasa por no avisar a tiempo. Alguno más hubiera defendido la cultura popular!

Que tal el Lomito pampero, por cierto?

Agencia10 dijo...

Llamar a Carmina Ordoñez cultura popular porque la gente sabe quien es, es como darle a la caca el premio a los Derechos Humanos porque iguala en condiciones a todas las peronas. A este paso el remi de Pocholo, más conocido entre las nuevas generaciones (y no sólo las populares) que Let It Be, merecerá un lugar de privilegio en mi colección de discos.

Anónimo dijo...

Si alguien te dice que no sabe quién es Carmina Ordoñez.

1. Un terrible aneurisma lo ha dejado con bastantes lagunas.
2. Acaba de llegar del extranjero después de 30 años de exilio.
3. Se está haciendo el "cultureta esnob" y te está mintiendo descaradamente.

Me inclinaría por la última opción. xd

txopsuey dijo...

Los guionistas tenemos que vivir en este mundo. Cualquiera que viva en este mundo sabe quien es Carmen Ordóñez.
Yo también voto por la opción 3 de Anónimo.

Tusitala dijo...

Soy guionista, por supuesto que sé quién es Carmina Ordóñez, pero... ¿qué es eso de que se ha muerto?¿cuándo?

Angela dijo...

Yo pensaba que era una descastada, pero he visto El Castigo, el capítulo musical de Aida, El Juego de tu vida y el Biopic de Marisol.

Puedo ir a cualquier cena que se me ponga en las narices!

Luís Cerezo dijo...

¿Carmina Ordoñez era la mujer de un torero? Me suena un montón, pero tampoco tanto.

Luís Cerezo dijo...

Creo que era la madre de un torero y se operó las glándulas mamarias.

Grom el Único dijo...

Supongo que todo es cuestión de matices: ¿es necesario saber cuáles son los "conocimientos medios" (a la vista de lo visto, yo los llamaría "inferiores", pero bueno...) de la población para hacer un producto que les enganche? O dicho de otro modo, ¿el único producto televisivo válido para alguien como mi querida madre - que piensa que "HBO" es un nuevo producto de limpieza - es una serie donde haya constantes referencias a Belén Esteban, "Gran Hermano" o "¿Donde estás, corazón?"?

Como espectador, entiendo ambas posturas, estimado Santamano: la suya, de cara a satisfacer las necesidades de ocio de un público que, en ocasiones, no se caracteriza por tener unos criterios muy exigentes de calidad - porque, qué narices, Vd. también tendrá que trabajar para pagar las facturas, ¿no? -; y la del estimado Pianista, rebelándose frente al aborregamiento absoluto y huyendo de caer en el chabacano "juego de las audiencias". Difícil decisión; por suerte, yo no trabajo de guionista, ahorrándome el que tuviera que mandar a hacer puñetas mis metas como creador por arañar unos puntos de share... y llegar a fin de mes.

Eso sí, como desde mi cómoda postura de televidente (me han regalado un sofá nuevo), le digo que vi unos diez minutos de "Aída: El musical"; los que aguanté antes de poner la segunda temporada de "Weeds".

Afectadísimos y animaderos saludos.

Anónimo dijo...

Alguien debería decirle a "Agencia 10" que cultura popular, valga la redundancia es "la cultura que tiene el pueblo". Y desde ese punto de vista Carmina Ordoñez es mucho, MUCHO más cultura popular que Bach.

El extraño desconocido dijo...

Está clarísimo que mucha más gente conoce a Carmina Ordoñez que a Watchmen, pero en lo que no estoy de acuerdo es en que haga falta conocerla para ser un buen guionista. Para escribir, por ejemplo, un capítulo de Cuéntame, de poco te valen Carmina y Watchmen.

Además, creo que por muchas series que veas nunca podrás entender por qué unas son un éxito y otras un fracaso, ya que hay una cantidad de factores demasiado grande como para meterlos a todos en una ecuación que te de como resultado la cuota de audiencia.

Saludos Varios