martes, 21 de octubre de 2008

La entrevista hastiada (I)



En un blog de y para guionistas sobra cualquier presentación a Guionista Hastiado. Todos conocemos su blog, todos sabemos quién se esconde detrás de la leyenda y todos hemos leído y jaleado sus posts perpetrados desde la experiencia y, por qué no decirlo, la mala leche. Hace unas semanas publicó su primer libro: “Manual del guionista de comedias televisivas” y hoy se somete a la primera parte de una larga entrevista hijaputa en la que hablamos del blog, de las series en las que ha trabajado, de trolls, de pasta, de sexo (cómo no), de Globomedia, de Cuba...

Señores, señoras, guionistas y guionistillas…



GUIONISTA HASTIADO

CS: Para empezar esta entrevista, haremos el juramento de no sacar a Paco Umbral y su sobadísimo “yo he venido aquí a hablar de mi libro” a colación durante el transcurso de esta. ¿Le parece?

GH: Me parece estupendo. Yo no sé mucho de Paco Umbral, y además he aceptado esta entrevista sólo para hablar de mi libro.


CS: Como buen fan declarado del reality que soy no puedo dejar de sentir envidia por sus iniciales. Enhorabuena.

GH: Sí, soy consciente de que los últimos niveles de audiencia de “Gran Hermano” tienen mucho que ver con la promoción gratuita que les brindo con mis iniciales. Lo cual, si bien podría enorgullecerme, me horripila. Creo que el programa es el máximo exponente de todo lo que no me gusta de la televisión. Y eso que tengo buenos amigos que trabajan en él.


CS: Si busca en google las palabras “blog guionista” su blog aparece el primero. Una lectora muy mala me pide que le pregunte cómo el guionista de “La familia Mata” y “Divinos” (ignorar “7 vidas” delata su maldad) ha conseguido un éxito tan notable.

GH: Primero cabría matizar lo de “éxito notable”, que no creo que sea tal. La pequeña aceptación que ha conseguido el blog supongo que se debe a una cierta dosis de sinceridad, a un poco de estupidez, a cierta mala prensa que siempre agita a las masas, y a que trabajamos en un medio que, para bien o para mal, genera interés. Y también, claro, a que procuro no tener el blog demasiado abandonado.

Respecto a mi currículum, entiendo que supone un apetitoso argumento al que agarrarse cuando no se está de acuerdo conmigo. Sin embargo, por mucha verdad que pueda haber en la sentencia “y sin embargo tú no has demostrado que sí lo sabes hacer bien, tontolín”, no deja de ser una argumentación algo vacía de contenido, sobre todo cuando se debaten otros asuntos. Al fin y al cabo, en este país cainita en el que vivimos, ¿hay alguien que no se libre de ese tipo de absurdos contraataques? ¿Amenábar? ¿Almodóvar? ¿Fernando León? ¿Javier Bardem? ¿No son ellos, precisamente, los que más diatribas hacia su trabajo reciben? Achacarme el fracaso o los malos resultados de “Divinos” o de “La Familia Mata” –por las que también comparto una endeble valoración- sería tan absurdo como atribuirme los posibles méritos de las decenas de capítulos de “7 Vidas” que coescribí.


CS: En su blog ha sido muy crítico con algunas series españolas. ¿No le da cosa sabiendo que detrás de ellas hay guionistas que seguro leerán lo que dice de su trabajo?

GH: A pesar de que sí ha habido personas que se han molestado, lo que nunca dejará de apenarme, creo que siempre he sido muy claro al separar la crítica de los productos y la de los profesionales que los crean. La idea general que se desprende del 99 % de mis posts es que si la televisión que tenemos no es todo lo buena que nos gustaría –por ponerme eufemístico- es a causa de una industria desorganizada, primeriza, y que otorga la mayor parte de las decisiones fundamentales –como qué productos se hacen y de qué manera- a gente que no tiene interés por lo narrativo, ni la formación necesaria para un oficio que consiste, grosso modo, en contar historias. Yo nunca pretendo juzgar quién es “bueno” en su trabajo y quién no, lo único que hago es opinar acerca de lo que veo, y pregonar una y otra vez, sencillamente, que un guión lo debería escribir siempre un guionista.

Considero, y así lo digo con frecuencia, que hay buenos guionistas en nuestra televisión, y que podrían llegar a ser aún mejores y a hacer grandes cosas si la industria lo permitiera. Yo me posiciono flagrantemente a favor del gremio de los guionistas –a veces incluso de manera poco ecuánime-, pero si hay alguno que no puede encajar que no me haya gustado un producto en el que ha colaborado, no puedo hacer nada. De todas formas, es un porcentaje muy mínimo respecto a la gente que lee y/o opina en el blog.


CS: Me consta que su crítica del primer capítulo de “El internado” cayó como una ducha de estiércol caliente sobre las cabezas de sus escritores.

GH: Entiendo que cualquier guionista que tenga un poco de corazón se identifique mínimamente con aquella producción en la que colabore, y que a nadie le gusta recibir críticas. Pero, en primer lugar, yo soy el primero que acepto sin problemas que a alguien no le guste alguno de los trabajos en los que he colaborado. Por otra parte, procuro hacer críticas constructivas, hablando de las cosas que me gustan y de las que no (aunque sí, vale, hay días que la leche está un poco más agria, todos somos humanos). Respecto al caso concreto al que aludes, la mayor parte de mis comentarios se centraron en aspectos que no tenían que ver con el guión, y además nunca achaqué a los guionistas de la serie ninguna responsabilidad por los posibles errores (porque sabía que no la tenían).

La atención que suscitó ese post tuvo más que ver con el hecho de que dos equipos diferentes que habían trabajado en el proyecto (uno de los cuales había sido apartado de él antes de emitir) se enzarzaron en un cruce de acusaciones poco elegante. Los ánimos estaban un poco caldeados y el anonimato que ofrece Internet dispuso un campo de batalla en el que revolcarse. Reconozco, eso sí, que puede que el post provocara, sin buscarlo, una trifulca poco agradable. Desde hace un tiempo trato de ser más cuidadoso con ciertas opiniones que pueden generar mal ambiente, aunque si exagerar; esforzarse por caer bien a todo el mundo es la mejor forma de hacer algo sin alma ni interés para nadie.


CS: ¿Qué porcentaje de guionistas enrabietados se esconde detrás de los trolls que habitan en sus comments?

GH: Supongo que hay algunos cuantos, pero me consta que cada vez son menos y que, como ya he dicho, son una parte muy pequeña de todos los lectores (y guionistas) que entran a leer. En cualquier caso, bienvenidos son siempre, son muy divertidos.


CS: ¿Cuál es la trifulca más chunga que has vivido a este respecto? Recuerdo que se lió una buena con “Casi perfectos” (serie a la que alude en el libro al hilo de las supuestas risas enlatadas).

GH: En aquella época yo llevaba poco tiempo con el blog y me sorprendió que un comentario fuera de lugar –y del que me arrepiento, dije algo así como que la serie “era una mierda” tuviera o no risas enlatadas- montara semejante algarabía. Por desgracia no creo que todo se debiera al post –eso sería algo pasajero y fácil de solucionar, por ejemplo arreándome unos cuantos soplamocos a la salida del cine. Más bien creo que el blog sirvió de catalizador para que salieran a flote unos malos rollos que existían de antemano, que subyacen en la industria, y que son una de las cosas que más me duelen de este oficio. De nuevo insisto en que no creo que los problemas de “Casi Perfectos” tuvieran que ver con el equipo de guionistas. De hecho yo había trabajado durante meses en su mismo edificio, convivía con ellos, y sabía de las dificultades con las que se enfrentaban día a día.

Afortunadamente poco después tuve la oportunidad de hablar del tema cara a cara con algunos de los implicados –incluso de los anónimos- y relajar la tensión con cervezas de por medio. Yo pedí disculpas sinceramente, admitimos que la ofuscación fue la responsable de lo elevado del tono, y creo –así lo espero- que todo aquello quedó en una tonta disputa que se ha olvidado.


CS: ¿Tiene la certeza de que el blog le haya cerrado puertas en alguna productora? ¿O por el contrario se las ha abierto?

GH: Supongo que habrá un par de tipos por ahí que no me contratarían, como José Luis Moreno –si es que sabe quién soy, que no lo creo- pero es que posiblemente yo tampoco querría trabajar para ellos, así que todos salimos ganando y el mundo es un sitio más bonito. Son mucho más importantes para mí los buenos amigos que he hecho gracias al blog y todo lo que me han enseñado de este trabajo del que todavía sé tan poco. No creo que se me haya abierto ninguna puerta, pero sí he recibido tarjetas de visita por correo (lo siento, creo que me he perdido un poco en la metáfora).



CS: ¿Cree que en los despachos de las productoras y las teles leen los blogs?

GH: Me consta que es así. Eso tiene un lado muy positivo: significa que saben leer. Y ahora en serio, creo que los blogs favorecen algunos aspectos importantes para la regeneración de nuestra industria, como la práctica del ejercicio crítico respecto al trabajo propio y ajeno –aunque todavía haya gente a la que le moleste y que dramatice un poco- y la constancia de que somos un colectivo real, con preocupaciones cada vez más colectivas y conscientes. Y, por supuesto, las bitácoras son un buen acercamiento al medio para la gente joven que quiere acceder a él (si es que después de leernos quieren seguir accediendo).



CS: En el post en el que presentó su libro tapó su nombre en la portada… (!) ¿No le parece un poco absurdo el intentar mantener en secreto su verdadera identidad al mismo tiempo que promociona su primer libro en el blog o sus cursos cubanos? ¿Cómo se come eso?

GH: Jaja, hace mucho tiempo ya que no trato de ocultar mi identidad, siempre ha sido muy sencillo deducir quién soy. Creo que lo del libro fue una cuestión de costumbre, porque yo nunca había dicho en el blog “soy Natxo López”, y ponerlo en letras grandes me pareció, precisamente, darle demasiada importancia a algo que no la tenía. No se trataba de ninguna “salida del armario”, sólo era un libro.


Continuará...


8 comentarios:

Anónimo dijo...

Una pregunta cándida, Hastiado:

Con eso de que en las productoras leen nuestros blogs, ¿crees que hay alguna posibilidad de que algún día NOS HAGAN EL MÁS PUTO CASO?

Ya me calmo.

Saludos.

Anónimo dijo...

Hastiado, aquí uno de tus trolls favoritos.
Es cierto que no tuviste la culpa de la que se montó, aunque tu primer post sobre la serie no fue muy halagador. ¿Llegaste a enterarte de quién coño era Shinjuku? La neumoconiosis acabó con la mayoría de los mineros y la cosa quedó en el aire...

Anónimo dijo...

Ah, y tengo que decirte que gracias a ti, los cinco huérfanos pasaron a llamarse por siempre jamás LOS CINCO MINEROS (ahora seis).

Anónimo dijo...

Yo también tengo una pregunta para el Hastiado, al que leo con fruición.

¿Hasta cuándo cree que los que escriben sobre televisión (me incluyo pero sin compararme, Dios me libre, que saldría muy mala parada). vamos a tener que explicar que no responsabilizamos a los guionistas del resultado final?

Es que a mí también me pasa eso constantemente. No quiero condicionarme pero noto que a veces intento matizar mucho las palabras para que nadie se moleste, ¡¡y siempre se molesta alguien!!

Anónimo dijo...

tiovania, algún día pasará, ya lo verás. Hasta un reloj parado acierta dos veces al día ;-)

Un minero, no sabe usted qué honor es para mí haber bautizado a los cinco mineros. Qué gran desliz, jaja.
No llegué a saber con seguridad total lo de Shinjuku, aunque todo apuntaba a una persona muy concreta... que ya no recuerdo cómo se llamaba. No importa, no hay acritud.

Ruth, es cierto que los guionistas somos muy de ponernos a la defensiva, y nos fastidia que se nos culpe por errores de los que, en la mayoría de las ocasiones, no somos responsables. Pero también es verdad que debemos asumir que la crítica ajena -y la propia- forma parte de nuestro oficio, irremediablemente unido a lo público.

Quien no sepa admitir críticas con deportividad -siempre que sean constructivas, y relativas al resultado- debería plantearse cambiar de oficio, o, más sencillamente, dejar de leer los medios donde éstas aparecen.

Saludos a todos desde este blog que tan amablemente me ha invitado. Me siento como un padre dando besos a los niños de su vecino (dios, qué metáfora más sucia).

Gracias, Santamano.

Anónimo dijo...

Sobre las productoras:
Si ustedes lo dicen que saben mucho más del tema yo les creo. Además, de esa ilusión vivo jeje


A mí me gustaría saber qué trabajo le ha resultado más satisfactorio. Y, sobre todo, qué le impulsa a la hora de decidir desarrollar una idea o no. ¿Su confianza en ella? ¿Terceras opiniones?

Venga, gracias de antemano, santamano. Y un saludo.

JUAN NADIE RED dijo...

TIO VANIA
vaya vaya con la vaina de la escena rusa .

saludos mineros, y a las cerillas cuidado con el fuego que contiene adentro del fosforo mortal.
juan nadie red. amigo y sombra de ...aznar no.

JUAN NADIE RED

Anónimo dijo...

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