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martes, 2 de septiembre de 2008

La Sagrada Biblia II



Como somos cotillas y tenemos una enorme ansia por aprender del prójimo, continuamos echándole un vistazo a la biblia de esta serie de acción y humor por todos conocida. Este trabajo, realizado por los compañeros de la productora de turno, sirvió como documento de venta (o como puro trámite según algunos) para convencer a la cadena en cuestión de que esta serie era perfecta para sus desamparadas y frías noches.

6.- ESTRUCTURA
En poco más de una página nos explican que cada capítulo tendrá una duración de 75 minutos (qué decir que no se haya dicho ya sobre esos formatos tan ibéricos y tan eternos) y tres tramas; una policíaca que sirva como pretexto para hablar sobre conflictos personales, otra personal que se mezclará con la primera formando una única trama (no me miren, así… es lo que pone aquí) y una tercera trama familiar con un cariz más femenino en sus planteamiento. Además se plantea la posibilidad de contar con una cuarta minitrama teenager o bien una más coral policial que salpique a los policías de la brigada.

Ahora no recuerdo si esto se mantiene en el resultado final, pero en la biblia planteaban la posibilidad de arrancar y acabar con un off del protagonista introduciendo un tema concreto sobre el que girarían todas las tramas a lo Mary Alice de “Mujeres desesperadas”.

7.- TARGET
Aunque no se lo crean en este santo país hay productos que no se rinden ante la eterna maldición de “gustar a todos, desde el niño hasta el abuelo”… pero este no es el caso. Esta serie tenía y tiene unos objetivos muy claros: “toda la familia”, “universo femenino”, “target adulto” y “target juvenil”.

8.- PERSONAJES
Aquí es donde está la chicha de verdad. Divididos en “Personajes principales”, “Femeninos principales”, “Hijos”, “Policías” y “Otros personajes” la biblia nos cuenta cómo son los individuos que van a poblar nuestra serie. Les reescribo “camuflando” cómo nos presentan a uno de sus protagonistas para que ninguna empresa, creador, cadena o plataforma TDT se sienta violado en sus derechos humanos fundamentales.

JOAQUÍN RAMOS, EL INSPECTOR JEFE.
El cándido bocachancla

Edad: 49 años.

Referentes: El burro de Shrek, por su gracejo y personalidad influenciable, y (un protagonista de otra serie de la misma productora que tuvo un final trágico para acabar descubriendo a la hora del desayuno que su hijastra se había hecho unas coletas y apretado las tetas para parecer cinco años menor).

Rasgos fundamentales:
Ingenuo, nervioso, se ahoga en un vaso de agua.
Manejable e irresoluto, pero capaz de dar su vida por sus amigos y compañeros.
Para él cumplir con la ley y el sistema es lo más importante. Respetar las leyes es lo más importante, pero no siempre se verá en condiciones de hacerlo.

Antecedentes del personaje:
Joaquín Ramos se puso los galones de Inspector Jefe por la influencia de su suegro, un respetado policía, que no pierde oportunidad de restregárselo por la cara y mangonearle siempre que puede. Contrajo matrimonio con la sufrida Beatriz por un embarazo no deseado, lo cual le costó que su suegro le amenazara con su arma reglamentaria si no se casaba con ella. En su primera ubicación como policía hizo buenas migas con Adolfo y Refoyo.

Frase que lo define: “Y ahora qué hacemos…”

Características generales:
Llegar a fin de mes y mantener el cargo es lo que más le preocupa. Su inseguridad le supera. Su familia es su apoyo y al mismo tiempo un generador continuo de problemas. En el trabajo no le respetan lo suficiente y en casa no confían lo más mínimo en él. A pesar de que le gusta trazar al detalle sus planes nunca le salen cómo él había pensado.
Como es tan inseguro sus colegas de brigada siempre le acaban liando y acaba confiando en los planes más descabellados.

Gustos: Tomarse una copa en el bar, jugar a las cartas con el padre de su mujer, ver el fútbol por la tele y los valores más típicamente familiares.

Aversiones: Los informes. No entiende nada de ordenadores, lo que le cuesta ser el hazmerreír de la comisaría.

Objetivos:
Ser el orgullo de su familia.
Mantener el puesto.
Que ningún inocente salga mal parado por culpa de sus subordinados.
Resolver ese caso que le ponga en el top ten de los policías.

Obstáculos:
Su indecisión y su tozudez.
Su buen corazón que le obliga a confiar en sus subordinados (a pesar de que no lo merezcan).
Su mala estrella: todo le sale mal.

Con esto y un diagrama para conocer a vista de pájaro las relaciones familiares, laborales y personales de unos personajes con otros acaba esta biblia.

Ya no tienen excusa para no desarrollar su propia serie. Ahora sólo les falta convencer a una productora (de las que facturan cientos de millones al año) para que paseen su proyecto por los despachos con mobiliario caro de las cadenas. ¡Suerte!... la necesitarán.

jueves, 28 de agosto de 2008

La Sagrada Biblia I

Nota: mientras se sucede la escalada de violencia y tensión en las calles de la blogesfera tras las palabras de Daniel Sánchez Arévalo, las de blog de cine, las mías, las del Pianista y las de los enemigos acérrimos de la SGAE y similares, volvemos a la normalidad. Prometo retomar el tema en unos días y contestar los comments del dichoso post. Manténganse en sintonía.



No hay guionista en el mundo que no desee ver su obra convertida en un largo, pero son cada vez más los que se olvidan de Spielberg, Scorsese o Almodóvar y sueñan con convertirse en los nuevos J.J. Abrams, Larry David o Aaron Sorkin (en este lado del océano tendremos que conformarnos con ser los nuevos Daniel Écija o Ana Obregón). Todos quieren/queremos hacer una serie y ¿saben qué? Tengo una noticia buena y otra mala.

La buena, no les descubro nada… Si quieren hacerla por su cuenta ahora pueden. Internet no es sólo es ese lupanar donde podemos sodomizar copyrights a lomos de una mula loca. Ahora podemos llegar a decenas de miles de espectadores y bla, bla, bla… Me repito.

La mala es que si están empezando, si desean que su serie la emita Telecinco, y no trabajan ya en el departamento de desarrollo de una productora de las (MUY) grandes, están perdiendo el tiempo… No me miren así. Yo también habría odiado al tipo que me dijera eso con mis tres biblias, mis tres capítulos pilotos y mi colega diseñador gráfico haciéndome tres portadas cojonudas al lado. Es lo que hay… Pero vuelvo a tener una noticia buena y otra mala.

La buena es que, a pesar de que te des la hostia, tiene que desarrollar esas biblias sí o sí, tiene que moverlas y tiene que ser rechazado. Uno aprende a ser guionista escribiendo, escribiendo y escribiendo. Pero el siguiente paso, el de convertirte en profesional, sólo se aprende siendo rechazado una y otra vez hasta que finalmente salta la liebre y estás ahí en plena forma para aprovechar la oportunidad.

La segunda mala noticia de este post es que pretendía darles la clave para desarrollar una biblia perfecta. Creía tenerla, pero nunca me ha funcionado (miento, una vez coloqué una hasta el punto de convertirse en un piloto, pero esa es otra historia) así que vamos a fiarnos de cierta productora (sí… ESA productora) a la que tan bien le van las cosas. No digo que sea la mejor forma, pero seguro que sienten curiosidad por saber cómo lo hacen ellos. No me pregunten cómo, pero me he hecho con una de sus biblias. Se trata de una serie de acción policial y humor… (sí… ESA serie). Les cuento…

Lo primero que salta a la vista es su formato sencillísimo. Disposición apaisada del papel, letras a un tamaño generoso para que no dé pereza leer en los despachos y lo más importante: cero ilustraciones, cero fotografías, cero alardes tipográficos. Ni en la portada, oigan. Así que, efectivamente, pueden liberar a su esforzado amigo diseñador gráfico de continuar con la tortura de trabajar gratis.

En la portada sólo encontramos el título y tres posibles tag-lines. Tres variantes que definirían perfectamente la esencia de la serie. Algo así como “Si creías que el barrio no podía caer más bajo… te equivocas. Llegaron ellos”.

En la segunda página encontramos una mini-sinopsis para enganchar al lector. ¿Creen que pueden vender su serie en tres párrafos haciendo especial hincapié en el punto de partida? Este es el momento.

Y a partir de aquí el documento se divide por secciones. Les recuerdo que así es como lo hace esta productora...

1.- SINOPSIS.
¿Otra vez? Pues sí. Pero más larga y centrándose sobre todo en el protagonista y articulando la explicación de la trama en torno a él. Sólo una página. No se pasen.

2.- CONCEPTO.
Varios puntos clave en los que se define cuál es nuestro género, el tono, el público al que va dirigida y las motivaciones de nuestros personajes (y por lo tanto el tema central de la serie).

3.- DETONANTE
Es hora de dejar a un lado al publicista que llevamos dentro y darle a la literatura. Contemos cómo y de qué manera arranca nuestra historia (dos páginas).

4.- TONO
¿Pero eso no se contaba ya en el “Concepto”? ¿A mí qué me dicen? La productora lo hizo así y les funcionó. Una paginita para contar qué tipo de humor vamos a usar (comedia negra, costumbrista, seudoprofesional…), sin olvidar citar algunos referentes imprescindibles como… otra serie de éxito de la misma productora.

5.- SETS
¿Dónde se desarrolla nuestra serie? ¿En qué tipo de entorno? Enmarquemos en no más de dos páginas dónde vamos a ubicar nuestros decorados. Cuantos menos mejor. En esta Biblia describen 4 enumerando sus correspondientes dependencias (oficina, calabazo, sala de espera, dormitorio…).

La cosa sigue. ¿Quieren más? Continuará…