No falla. Llega un momento en tu vida profesional en el que sientes que traicionas tus nobles aspiraciones artísticas por un buen puñado de pasta. Al final el dinero nunca es tanto, pero al menos apaga durante un tiempo nuestra hambre (la del estómago y la de créditos en el imdb). De esto sé bastante, entre ustedes y yo... me atrevería a decir que mi filmografía al completo es la historia de una traición continua y duradera en el tiempo.
Como además me encanta el diseño gráfico, no puedo más que solidarizarme con Gavin Berliner. Este señor es el responsable de algunos de los carteles de cine más conocidos (y olvidables) de la última década.
¿Recuerdan "Balas sobre Broadway"? Berliner no hizo el cartel, pero en un momento de la película John Cusack decide hipotecar el resultado de su obra de teatro aceptando en su reparto a la putilla de un mafioso. Agobiado, y sin otra salida para sacar la función adelante, sólo se le ocurre hacer una cosa: asoma la cabeza por la ventana y grita desesperado "¡Soy una putaaaa!".
Berliner critica en este divertido video la manía de los grandes estudios en exigir a los diseñadores que en los carteles aparezcan grandes cabezas flotantes...
Como además me encanta el diseño gráfico, no puedo más que solidarizarme con Gavin Berliner. Este señor es el responsable de algunos de los carteles de cine más conocidos (y olvidables) de la última década.
¿Recuerdan "Balas sobre Broadway"? Berliner no hizo el cartel, pero en un momento de la película John Cusack decide hipotecar el resultado de su obra de teatro aceptando en su reparto a la putilla de un mafioso. Agobiado, y sin otra salida para sacar la función adelante, sólo se le ocurre hacer una cosa: asoma la cabeza por la ventana y grita desesperado "¡Soy una putaaaa!".
Berliner critica en este divertido video la manía de los grandes estudios en exigir a los diseñadores que en los carteles aparezcan grandes cabezas flotantes...