
El estreno del primer coqueteo fílmico de Woody Allen en nuestro país es inminente. “Vicky Cristina Barcelona” nos va a inundar los telediarios, los programas de crónica rosa, los periódicos, sus respectivos semanales… Woody por aquí, la “polémica” subvención de
Pero dejemos que los frívolos se distraigan con esas banalidades. Lo que yo les traigo, señores, es un material de primera. Pocos medios les hablarán de la curiosa relación curtida durante tres películas entre el director y la niña de los ojos de Hollywood, Scarlett Johansson. Créanme si les digo que esta pareja tienen un único y preferido tema de conversación: el SEXO.
La gente que pegaba el oído en los tiempos muertos del rodaje de Barcelona fue testigo de cómo director y actriz se enfrascaban continuamente en conversaciones que mi fuente calificó como de “auténticas cerdadas”. Y no se piensen que tienen un lío o algo así… No hay nada oscuro. Sencillamente Woody disfruta como un loco oyendo a Scarlett describir según qué cosas y a esta le encanta dar rienda suelta a todas esas “guarradas” y que un mito viviente como él las disfrute.
¿Viejo verde? ¿Calienta…? Noooo… Son lo más, joder. Otras relaciones cinematográficas se han forjado sobre pilares bastante más turbios y condenables que los de estas dos estrellas que simplemente se lo pasan pipa llamando a las cosas por su nombre y dejando a un lado cualquier atisbo de pudor.
A partir de ahora, cuando les vean posar ante los fotógrafos y susurrarse cosas al oído… piensen mal y acertarán.
PD: Vaya veranito más “Gossip girl” que les estoy dando.