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viernes, 26 de junio de 2009

El proyecto de orden ministerial, el 3%, ALMA y el Pianista en un burdel



Hace una semana saltaba la chispa. Desde el Ministerio de Cultura se lanzaba un borrador de lo que podría ser su nueva política de ayudas a desarrollo de guiones (entre otras muchas cosas, claro).

Como muchísima gente me pidió en los comments del post anterior que hablara de ello -en concreto, un anónimo- yo me lanzo, me arremango y critico las novedades más peliagudas. Intentaré aportar algo a lo ya dicho anteriormente por gentuza como esta o esta.


“se valorará especialmente que el proyecto tenga el apoyo de un director reconocido”
MAL.

Mal porque ¿qué es un director reconocido? ¿Es más “reconocido” un tipo que ha estrenado sencillamente una peli o un dire de tele que lleva a sus espaldas horas y horas de ficción? ¿Es más “reconocido” un cortometrajista con un trabajo premiado en varios festivales o un realizador de publi?
Mal porque ¿qué pasa si es el guionista el que quiere dirigir su propio guión?
Mal porque ¿por qué coño tengo que buscar yo a un director? Yo soy guionista. No soy productor. No tengo por qué andar pidiendo números de teléfono, ni entrevistándome con candidatos, ni viendo bobinas, ni rogándole a nadie que lea mi guión.
Mal porque esto propiciaría una vez más la picaresca de siempre. Es decir, directores que firmarán cartas de compromiso a tutiplén entre sus colegas a sabiendas de que no les compromete a nada.


“…o que el solicitante sea alumno de una escuela de cine reconocida.”
Ahí vamos de nuevo con el adjetivo “reconocido”. A mí que me lo expliquen. ¿Puntuará más la ECAM o la TAI? ¿Será suficiente el curso que impartió Robert McKee en Pamplona o con los de Fernández Tubau vas que chutas? ¿Y si nunca has hecho un curso? ¿Y si eres autodidacta? ¿No se supone que esto es una ayuda a un proyecto? Si el tratamiento presentado está bien escrito, la historia es viable comercialmente y reúne los requisitos mínimos de originalidad y calidad… ¿qué más da si su autor ha pasado por clase alguna vez en su vida?

Hablamos de historias, señores. No de proyectos científicos de alto calado.
No a la tiranía de los diplomas, por favor.


El peliagudo tema de los 43.000 euros
para 12 guiones

Aunque algunos miembros del sindicato de guionistas ALMA se enfaden con las voces discordantes yo también soy de los que preferirían rebajar esa cifra y rascar unas cuantas ayudas para más gente. Me parece importante el no confundir ayudas con el precio de un guión. Desde el sindicato se reclama que el fruto del trabajo de un guionista de cine debería estar cuantificado en el 3% del presupuesto total de una película con un mínimo de 36.000 euros. Y ahí estamos todos de acuerdo. Deberíamos arañar la carrocería del coche de cada productor que ponga un contrato sobre la mesa que incumpla esos mínimos.

Eso sí, abro un nuevo párrafo y aprovecho para unirme a la pretensión del sindicato y exigir al Ministerio que, de toda la partida de subvenciones para el cine, el 3% se destine en ayudas para el desarrollo de guiones, formación, divulgación, defensa de nuestros (hasta ahora casi inexistentes) derechos como asalariados, etc…

La polémica
Sobre la locura paralela que se ha generado al hilo de las, no sé por qué, polémicas palabras de Pianista en un burdel me arremango también.

Señores enfadados, no olviden nunca que el del Pianista, como tantos otros, es un blog personal. Repito: PERSONAL. Repito: PERSONAL. Una vez más por si no ha quedado claro.

PERSONAL
.

No respondemos a ningún interés más que el nuestro propio. Por lo tanto, nosotros, con nuestros teclados, con máscara o sin ella, usamos el tono que nos apetece en el momento que nos da la gana.

Ya está bien de querer cargar a estos blogs con una responsabilidad que no nos corresponde cada vez que se dice algo que a unos cuantos no interesa. Yo no me siento portavoz de nadie, a veces creo que ni siquiera lo soy de mí mismo, así que no se enfaden si no están de acuerdo con lo que se dice o cómo se dice. Discrepen lo que haga falta, que para eso están los comments. ¡Bendita discrepancia! Que habría sido de aquella asamblea multitudinaria del 2007 sin la famosa polémica del Pianista (otra vez). Posiblemente no me habría acercado aquella mañana a los Doré y, por lo tanto, no me habría afiliado.

Por suerte, después de años de un trabajo lento, decidido, pero bastante invisible, ALMA es más grande que nunca. Tiene fuerzas renovadas para plantar cara ante quien haga falta, una web que empieza a funcionar y hasta tiene un facebook. Estoy seguro de que en muy poco tiempo el sindicato va a tener una voz comunal alta y clara. Entonces los bloguionistas nos dedicaremos a repostear una y mil veces nuestros hits sobre “la escaleta” y “el Final Draft” porque para denunciar y presionar públicamente ya estará el sindicato.

Y ya.

lunes, 30 de marzo de 2009

La cena endogámica de Carmina, Watchmen y las cosas que tiene que ver un guionista español



Les advierto de que este es un post endogámico. De esos que dan rabia cuando uno no ha estado en el cogollo. Al menos a mí, que soy una señora cotilla hasta el exceso, me daría. Les pongo en antecedentes…

La semana pasada se improvisa una cena entre Pianista en un burdel y un servidor. Unos días después me encuentro el acta de lo ocurrido publicada en este post.

Nadie me lo ha pedido, pero como en el fondo (y aunque parezca mentira) se trató algún tema interesante quiero aclarar algunas cosas.

1.- El restaurante no se llama “La Endogamia” sino “La Dominga” (recomendable). Si algún lector creía que no existía peor corrector que el del Word, alguien debería pedirle a Pianista el nombre del procesador de textos que usa.

2.- Seguimos con la “endogamia”. Retrocedamos solo 3 meses en el tiempo, piensen en la gente de su entorno… sus compañeros de trabajo, sus vecinos, su familia, sus amigos… ¿Es usted guionista o desempeña alguna labor relacionada con el sector? Borre a todos esos compañeros de trabajo, por favor. Ahora, con esa gran masa limpia de “enteradillos” como nosotros, háganles estas dos preguntas: “¿Conoce a Carmina Ordóñez?” y “¿Cuál es su personaje favorito de Watchmen?”.

Nos guste o no la cultura popular media es ese “conjunto de conocimientos medios” que tiene la media de nuestra sociedad. Diga lo que diga Google, el conocimiento de esa masa sobre Carmina Ordóñez sobrepasa con creces al de Watchmen, incluso después de muerta una y de haberse estrenado/estrellado la otra.

A mí no me gusta el fútbol, pero sé quién es Vicente del Bosque. Nunca he ido al ballet, pero sé quién es Nacho Duato. Nunca he visto ninguna de sus películas, pero sé quién es Jaime Rosales. Básicamente porque estoy en el mundo y porque charlo en cenas con amigos y de vez en cuando veo los telediarios (los mismos que informaron puntualmente sobre la muerte de Carmina Ordóñez).

3.- ¿Un guionista ha de ver series españolas? Quiero creer que un buen profesional, sea cual sea su empleo, conoce la realidad y el día a día de su gremio. ¿De qué me sirve contratar a un decorador de interiores que está al día de todas las tendencias en Estocolmo, que me consigue la estantería más bonita del universo, si no sabe que con las mierdas de paredes de pladur que ponen en los pisos de nueva construcción se me vendría abajo con sólo colocar el primer libro?

Un profesional del guión, al que le presupongo un talento increíble, no sólo debería tragarse todas las temporadas de “The Shield” o de “Mujeres Desesperadas”. También ha de ver al menos uno de los dos capítulos de “El Castigo”, el especial musical de “Aída”. Ha de hacer el esfuerzo y ver, aunque sea durante un rato, cómo ha mutado “Escenas de matrimonio” tras la caída de audiencia o “sufrir” en primera persona el “terror” de “¿Hay alguien ahí?” (¿por qué extraña razón las paredes de todas las localizaciones son de color crema?). Si me apuran, hasta deberían echarle un ojo a “Fama” o a “El juego de tu vida”.

Probar un poco de todo no sólo les servirá para criticar con conocimiento de causa al resto de la profesión en cenas en “La Dominga”. Conocer el medio es conocer al público que nos da de comer. Claro que ese público sabe disfrutar de CSI o House cuando se lo venden y programan bien, pero también hay otro mayoritario que disfrutan de las locas andanzas atemporales de “Águila Roja” y la intensidad de chichinabo de “Entre fantasmas”. Intentar comprender por qué funcionan estos productos también nos hace mejores guionistas y nos dan armas para rebatir y desmontar los argumentos que se esgrimen día a día en los despachos.

Además, les servirá para que no se les quede cara de tonto cuando un productor ejecutivo con más cara de tonto les diga “Esto lo quiero con más mala leche… en el tono de “aquí no hay quien viva” o “Hemos fichado a Leo de OT. Pensad en tramas para él”. Por suerte o por desgracia estar a “esa altura” también forma parte de su capacidad de respuesta y por lo tanto poder dar lo que se nos pide aunque nuestra conciencia no nos permita dormir por las noches.

En los puntos uno y dos tengo razón sin el menor atisbo de duda. El tercero es una opción personal. Allá cada cual…

sábado, 30 de agosto de 2008

Soy un ladrón de mierda (2 de 3)



Nota: me aburren los posts larguísimos. Odio leerlos y que me los hagan leer. He dividido este tocho en dos. La segunda parte la tendrán mañana mismo, puntual como un reloj.


Tras la famosa confesión del otro día en la que me declaraba un ladrón de mierda, ha llovido mucho. Como en “Forrest Gump” el agua ha venido por todas partes; por arriba, por la izquierda, por la derecha y hasta por abajo… Ninguna sorpresa, nada nuevo bajo el Sol. Se han dado tantas opiniones en tantos frentes que voy a intentar articular este post de la manera más ordenada posible, pero perdónenme si salto de un tema a otro y vuelvo a empezar.

Cuando me declaré culpable de robar a la industria del cine y la televisión mundial lo hice sin preocuparme o no de que mis actos estuvieran contemplados por la ley como un delito. Lo hice teniendo en cuenta única y exclusivamente mi más sincero sentido común. Me sorprende lo mucho que se agarran algunos al progreso, a la evolución, al cambio como excusa para defender las descargas y sin embargo se escudan tras leyes que se han quedado arcaicas a este respecto. Claro que la industria debe cambiar y adaptarse, pero la Justicia también ¿o el progreso sólo mola hasta que las cosas que deben tener un precio dejan de ser gratis? Alguien tiene que poner límites en esta merienda de negros.

Me sorprende que se haya usado tanto y con tanta seguridad que un ladrón sólo puede considerarse como tal si roba algo para sacar un beneficio económico. Mi sentido común vuelve a estar en desacuerdo. ¿Alguien que roba un grabado de Goya en el Prado, únicamente para colgarlo en el salón de su casa y mirarlo cuando desee, no es un ladrón? ¿Qué es entonces? ¿Un residente de provincias que no tiene acceso a la cultura y reivindica su derecho? ¿Hace falta que lo ponga a la venta en el rastro para que la justicia pueda actuar contra él?

Pianista
, absolutamente de acuerdo en que los que se están beneficiando y mucho de esta situación son las operadoras de Internet. Quiero creer que algún día la Unión Europea tomará cartas en este asunto. Ellas son las grandes ganadoras de esta guerra, pero más allá de Telefónica o Jazztel también se extiende la pasta. ¿Acaso las webs de enlaces o de subtítulos no cobran por sus banners de publicidad? Si busco “emule” en google y le doy al primer link para poder descargarme el programa veo que la web de turno ha contratado los servicios de Google Adsense. ¿Qué hacen los administradores de esas webs con todo ese dinero? No creo que se lo devuelvan a los auténticos propietarios de los beneficios que esas obras generan. Por cierto, creo recordar que cuando quieres incorporar el Adsense a tu web, Google te pide que jures y perjures que en tu web no se va a violar derechos de autor ni nada similar… ¿Google… qué pasa, tíos?

Se ha hablado mucho también de que no se puede comparar cine o música con comida o coches. Para mí es comparar productos con productos. Ni más ni menos. Lo que es ilegal en un mercado debería servir para otro. Quizá para eso deberíamos dejar de depender del Ministerio de Cultura y pasarnos al de Industria como lo hacen las televisiones. Quizá los productores deberían empezar a dar sus primeros pasos sin las ayudas de las subvenciones (porque sí amigos, la grandísima mayoría de las subvenciones se las llevan ellos y no, como algunos creen, los directores, guionistas o actores), quizá así nos quitaríamos de encima mucha productora morralla y tendríamos auténticos profesionales dedicados a enriquecerse única y exclusivamente de la expectación que generen sus productos en los cines, videoclubs y carrefoures del mundo.

Ah… y me da igual que lo que yo me bajo sea una copia digital y hoy por hoy sea lícito hacerlo. A ver si lo asumimos y empezamos a valorar de una vez por todas nuestro trabajo. Ese archivo que acaba de aparecer por arte de magia en nuestra carpeta incoming no es sólo una recopilación de unos y ceros. En esa copia están las ideas, el trabajo y el talento de mucha gente y esa gente, sean guionistas, directores o productores deberían tener derecho a decidir si quieren estar o no ahí. Me pregunto si los guionistas reconocidos, anónimos y fingidos que a raíz de este tumulto se han declarado amigos del emule colgarían su película el mismo día del estreno.

Negar que la piratería esté haciendo daño a la industria (de todas las nacionalidades no sólo española) es absurdo porque los datos están ahí. El número de espectadores cae año tras año en las salas y precisamente en 2007, por primera vez en la historia, las ventas de dvds bajaron. ¿Alguien duda de por qué se han sacado las grandes majors el Blu-Ray de la manga?

Evidentemente, la industria tendrá que aprender a convivir con la piratería y las cosas cambiarán porque no le queda otra. Claro que el cine no se va a acabar. Claro que la mula no va a matar a coces a uno de los hábitos de ocio preferidos de las parejas los fines de semana. Puede que se hagan menos películas, puede también que se invierta menos en ellas (cosa que posiblemente las historias americanas acaben agradeciendo y en España sufriendo) y puede que sus formas de explotación varíen por pura necesidad.

James Cameron, que es algo así como el Blu-Ray de los directores ha entendido perfectamente que la experiencia de ver una película en la sala tiene que ir mucho más allá de lo que el espectador obtenía hasta entonces. Este loco ha creado para su nuevo proyecto “Avatar” un revolucionario sistema de imagen en 3D y audio que promete dejarnos más flipados que un buen viaje de LSD. ¿Tiene Cameron la clave para hacer imprescindible la asistencia a las salas si queremos disfrutar al 100% de la película? Cuando los defensores de la piratería piden que la industria espabile, ¿les parecerá suficiente esto… o se sacarán de la manga una nueva excusa? Ah, claro… el señor de provincias no podrá viajar hasta los grandes cines para disfrutar de la experiencia sensorial… Estaremos en las mismas.

En el próximo post... mis pelis en la red, el puñetero canon y el respeto a la profesión.
Continuará...