jueves, 1 de mayo de 2008

La entrega


Como ya dije en el anterior post, cuando acabo un guión me gusta dejarlo reposar durante unas semanas y releerlo con la perspectiva que te da el tiempo (imagino que esto nos pasa a todos). Pero en este caso no tuve tiempo para reposar nada de nada (imagino que esto también os pasa).

En un principio, mi productor me dio un raquítico mes para acabar esa primera versión. “En un principio”… Sí, porque a la segunda semana me llama y me pregunta si podría tener el guión cuanto antes. Yo le digo que voy un poco retrasado y queee… NADA. Quería llevarse el guión al Festival de Málaga en menos de diez días.

[Inciso] Vaya por delante que me une un cariño especial por este festival, pero algún día tendríamos que pararnos y analizarlo a fondo. A mí me recuerda cuando de pequeño mis primas y yo hacíamos un programa de radio y lo grabábamos en una cinta. Dentro de nuestra insignificancia este acto de ombliguismo recogido en una TDK de 60 nos hacía sentirnos importantes… Nosotros solos. Los demás a un lado. Pues eso es un poco el Festival de Málaga. Es como la Granja Grande de Pin y Pon. [Fin del inciso]

En Málaga se iba a encontrar con Teddy Villalba de Antena 3. Y esto es una de esas cosas que no acabo de entender. La Milla está en Madrid. Antena 3 está en Madrid. Estáis a menos de 25 minutos en coche y ¿tenéis que reuniros en la otra punta de la península? Estas cosas, aquí y en Málaga, se llama “mamoneos” para justificar las dietas. El tema es que Santiago quería llevarle los dos proyectos que La Milla estaba intentando mover. Los DOS. Hay otro proyecto que ya os contaré con más detalle... Todo aquel que haya trabajado en una productora donde se mueve otra peli u otra serie al mismo tiempo que la tuya, sabe cómo se siente uno cuando se habla de “celos”, “recelos”, “miradas de reojo” y “la mía primero, por favor”.

A lo que voy… Me meto la paliza padre, acabo una primera versión… ¿Recordáis? Sólo el 40% de esas páginas son rodables… Como soy muy tonto (y muy cateto) hago una portada chula… Lo imprimo en casa… Lo encuaderno… Quedo con él, se la llevo y una vez en La Milla, Sole me informa de que Santiago se ha tenido que ir a una reunión de FAPAE, pero que se lo deje a Enrique.

¡¡¡MIERDA!!! Enrique no entiende este proyecto. Enrique no quiere este proyecto. Enrique es peor que el austriaco este que ha encerrado y violado a su hija durante décadas.

Enrique sale a recibirme y nos saludamos como sólo pueden hacerlo dos tíos que no se tragan pero están condenados a currar juntos en esta industria: EFUSIVAMENTE.

Abrazo con palmadas sonoras en la espalda y nos preguntamos por nuestros respectivos proyectos, porque Enrique, cómo no, está a cargo del otro proyecto que Santiago se llevaba a Málaga. Él siempre dice que es “su proyecto más personal”… ay…

Le dejo el guión a Enrique y le encanta la portada. Me suelta un “Deberías dedicarte al diseño” que, efectivamente, suena a lo que suena. Yo le contesto: “En cuanto se lo lea Santiago, échale un ojo por favor. Me apetece mucho saber tu opinión… para mezclarla con el pienso de mi perra y recogerla en forma de mierda en el parque, me cago en tus muertos pisaos, hijodelagranputa”.

Evidentemente la última parte de la respuesta nunca tuvo lugar porque me faltó tiempo para lanzarme de nuevo a sus brazos y despedirme con la mejor de mis sonrisas.

¿Que qué le pareció a Santiago el guión? Nunca me dijo nada antes de marcharse al Festival. Estoy convencido de que se lo llevó a Málaga sin leer ni una sola página. Y esto, os lo juro por el pienso de mi perra, que es una realidad tan posible como que hoy es hoy. Afortunadamente, este tipo de productores son una raza en peligro de extinción, pero esto pasa y ha pasado durante décadas, ¿por qué? Porque para algunos sus proyectos no son más que una forma de pagar la peli anterior y seguir siempre a flote.

Lógicamente, continuará…

domingo, 27 de abril de 2008

Las novias de cortometrajistas (y III)

Despedimos esta trilogía tributo a esas almas nunca reconocidas que son las novias de los cortometrajistas. Estos domingos de abril hemos hablado con Lucy, esposa del gran Iván Sainz Pardo, Mari Feli, novia (y prometida) del flamante nominado al Notodo Suda Sánchez y hoy, como broche de oro, cerramos con otra “Lucía”.


Lucía
Si los alumnos de esta profesora de literatura de 28 años supieran que comparte su vida con nada más y nada menos que un cortometrajista, los chavales fliparían. No sólo hay que parecer una profesora enrollada, hay que serlo. Y ella LO ES.
Lucía y Daniel Romero podrían protagonizar el bio-pic tipo de cualquier cortometrajista madrileño que se precie. Su historia comenzó en la sección de libros de la fnac. Él representaba la decisión y la fuerza bruta… era reponedor. Ella simbolizaba la inteligencia y el candor… era librera. Un par de miradas furtivas entre lineales y una confusión entre “Abierto hasta el amanecer” y “Antes del amanecer” hicieron el resto.
En los últimos 3 años, ella ha sido testigo de la transformación de Daniel. No sólo ha visto cómo se echaba 15 kilos encima, sino que ha sufrido unos cuantos rodajes. Si hay algo (y hay mucho) que destacar de Romero es su alta productividad. “Una puerta cerrada”, “La habitación contigua”, “El embaucador”… Los dos primeros fueron codirigidos junto a Raúl Garán (bendita Marta, también)… el último en solitario y todos ellos son CIENCIA FICCIÓN. Sí, sí… Nada de cortos sociales, nada de diálogos susurrados en una cocina de pobres, conversaciones a través de un telefonillo automático o finales con un tren que se pierde en el horizonte… Noooo… Daniel Romero es un referente en la ciencia ficción discreta, pequeña… Ciencia ficción cotidiana, pero no por ello carente de ambición.
La buena de Lucía hizo realidad aquello de “si la montaña no viene a ti, ve tú a la montaña”. Así que se enroló en la causa y se ha encargado de la excepcional dirección de arte del último trabajo de Romero: "El embaucador".
Ahora, este director tiene un reto. Lucía, (te lo digo a ti y tú se lo dices a él) quiero que haga otro corto que no sea de gente seria.
Os dejo con su entrevista-desahogo...

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¿Cuántas veces has pensado “¡Qué he hecho mal para acabar siendo la novia de un cortometrajista!”?
Alguna vez se me ha pasado por la cabeza, pero sólo de soslayo. A menudo me abordan otro tipo de pensamientos como “¡Qué he hecho bien para que este hombre reparara en mí!”
¿Te ha chuleado dinero para cortos? ¿De cuánta pasta estamos hablando?
Para el último corto tuve que poner algo de dinero -no recuerdo la cantidad-, pero ya me lo ha devuelto.
Entre tú y yo… tus padres le odian, ¿no? Piensan que es un vago, que sólo tienen pájaros en la cabeza y que con ese chico no vas a ningún sitio… ¿verdad?
No. ¡Todo lo contrario! Hay que tener en cuenta que es joven y que aún no ha emprendido un proyecto que requiera muchísimo tiempo y dinero. Aún queda mucho camino por andar y mucho tiempo para odiar…
Teniendo en cuenta que en esta profesión todo el mundo es homosexual hasta que se demuestre lo contrario, ¿alguna vez has dudado?
Jamás.
¿Te implicas en sus cortometrajes o bastante tienes con soportar su monotema?
En el último cortometraje me impliqué bastante y desde el principio, para que su monotema fuese también el mío.
Imagínate… estás junto a él en un festival, le dan un premio y cuando sube a recogerlo da gracias a todos sus colegas y se olvida de ti. ¿Cuánto tardarías aproximadamente en volver a dirigirle la palabra?
Alguna vez lo hemos hablado poniéndonos hipotéticamente en la situación, claro está. Siempre le digo que no quiero que me mencione. Prefiero que, si tiene algo que agradecer, lo haga en privado. Aunque pensándolo mejor… dolería un poco y habría que vengarse.
¿Cuál fue la última película que te obligó a ver en el cine y que por casi os cuesta la relación?
Pozos de ambición… y no nos costó la relación porque me gustó muchísimo…
- Llegados a este punto, he de admitir que estas preguntas dan en la diana de una manera sorprendente. ¿No saldrá usted también con un cortometrajista? -
La verdad es que casi nunca vemos las películas que a mí me apetecen. Otras veces, ambos coincidimos.
Cuando ves uno de sus cortos por primera vez, ¿le das tu verdadera opinión o eres falsamente condescendiente porque sabes que va a tener más en cuenta la opinión más infecta de un foro de Internet antes que la tuya?
Soy sincera, de veras. Ahora más que cuando le conocí. Recuerdo la primera vez que vi Inacabado, y aunque no puedo ahondar en detalles, tengo que decir que fue uno de los momentos más especiales que he vivido, en general, en toda mi vida. No creo que fuese exactamente por estar descubriendo a un genio, pero es inevitable que afloren otras cosas que, a la hora de opinar, no ayudan a ser del todo objetivo. Cada vez soy más crítica y creo que mi opinión cuenta para él. De todas formas, es de esperar que necesite otro tipo de opiniones más especializadas y menos matizadas, y ahí entran los foros.
Cuando te dice que su último personaje femenino está inspirado en ti, ¿te lo crees?
No. Entre otras cosas porque los personajes femeninos brillan por su ausencia en sus cortos. Ni siquiera son personajes latentes, que tendrían más protagonismo que alguno de los personajes femeninos secundarios que ha creado, aunque… la historia va a cambiar.
¿Celos de la actriz protagonista?
No. Además, en el último cortometraje no es exactamente protagonista.
Suponiendo que te guste alguno de los suyos, ¿cuál es tu corto preferido y por qué?
Aunque aún no lo he visto, porque está en pleno montaje, el último. Quizás porque sigue los preceptos de un género que me gusta, porque he colaborado en él y lo he pasado muy bien, porque es un trabajo bien hecho que nació durante un desayuno en Oporto, apoyado en tardes enteras de The Twilight Zone. La idea de Una puerta cerrada me fascina, aunque esas paredes verdes…
¿Hasta cuándo estás dispuesta a aguantar y sobre todo… POR QUÉ?
Hoy por hoy, no me planteo hasta cuándo, porque -y sé que costará creerlo- lo que hay que aguantar es bastante satisfactorio. De momento, ni nada, ni nadie me motiva más, no ya a hacer cosas, sino a enfrentarme a la vida con tanto empeño e ilusión. Su tesón es ilimitado y mi admiración, por el momento, infinita.
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ADVERTENCIA: El próximo domingo iniciamos una nueva serie de entrevistas: "Las gargantas profundas de la televisión". Sí, es lo que parece... Cotilleos y miserias de la tele desvelados por cobardes bajo seudónimo.

viernes, 25 de abril de 2008

La primera versión


Os digo una cosa, la primera versión de un guión siempre es una basura. Así, directo… ¡PLAS!

Da igual que la escribas en 15 días full time o a ratos durante años. Cualquier guionista con apego a su trabajo lo sabe y lo niega a partes iguales.

Cuando hemos parido esos tochazos, acabamos tan exhaustos y tan enamorados de nuestra criatura que somos incapaces de reconocer que de esas 112 páginas que nos hemos cascado sólo hay un 40% rodable.

Evidentemente, todos vamos del palo “claro, es una primera versión… hay que corregir muchas cosas”, pero en el fondo no nos lo creemos. A no ser, claro, que el guión esté escrito entre varios. Entonces sí lo crees fervientemente porque todas esas cosas que hay que corregir, casualmente, son las que no has escrito tú. Y no te sientas culpable ahora, por favor… Tus compañeros piensan exactamente lo mismo de tus secuencias.

Que conste, para el que observe este mundo de los guionistas desde fuera, que no es un tema de egos (a veces sí) o de falta de autocrítica (a veces también). Es una cuestión de “ilusión”. La ilusión es el motor que nos lleva a invertir horas y horas delante del interfaz del final draft y a trabajar (en el mejor de los casos) por una cantidad de pasta que no catarás hasta dentro de muchos meses y que jamás reconocerá del todo tu talento y tu esfuerzo. La ilusión es esa venda imprescindible que nos ayuda a no dejar el guión a medias y que una vez acabado nos impide toparnos de verdad con nuestras cagadas.

El efecto se pasa rápido… Un mesecito sin tocar el guión y cuando volvemos a él nos encontramos con todos esos fallos parpadeando con luces de neón. Esos diálogos interminables… con esos “¡Vaya!”, “Maldita sea”, “Pero…” que no hay actor humano en este planeta que los diga con naturalidad… Con esas secuencias con nuestro protagonista yendo a trabajar que no aportan nada… Con esos segundos actos donde paramos la película, nos acomodamos y contamos tediosamente todo eso que no queríamos soltar en el primero por aquello de arrancar ágiles y no nos apetece contar en el tercero para no tener un final demasiado explicativo.

En definitiva, la primera versión debería ser una versión cero de uso internísimo. Vale que nos matan las ganas por enseñar nuestro curro, pero enseñar esa versión cero a tu lector de cabecera es como ir en chándal a tu primera cita con Jessica Alba. Para eso mejor le enseñas la escaleta. Si te fías de él/ella sabrá entenderla y no le perderemos entre diálogos de mierda y secuencias en las que nuestros personajes piensan en voz alta.

Todo esto viene porque, por las prisas (qué raro, ¿eh?), acabé presentando a mi productor la primera versión del proyecto en el que estaba currando. Las reacciones fueron como siempre loquísimas. Pero esto en el próximo post…

lunes, 21 de abril de 2008

La revolución




El mundo sin guionistas sería aburridísimo, pero sin diseñadores gráficos sería feo a rabiar. Para concienciar a los primeros y evitar un colapso cardiaco a los segundos, un servidor aporta su humilde granito de arena a la causa.



Llegó la hora de perrear.


domingo, 20 de abril de 2008

Las novias de cortometrajistas II

Como ya sabrán, los domingos de abril son días de tributo a las sufridas novias de esa legión de humanos llamados “cortometrajistas”. En esta segunda entrega les presento a…


Mari Feli

Mari Feli Sánchez, graduada social en busca de trabajo, es la novia de Suda Sánchez. Sí, llevan toda la vida juntos y no, no hay consanguinidad a pesar de que compartan apellido. Esta cordobesa de 27 años se enamoró el siglo pasado de un chavalín que a pesar de su corta edad ya mostraba unas alarmantes perdidas de pelo. La pobre, como una triunfita de la primera edición, no sabía lo que se le venía encima. El chavalín se hizo cortometrajista, punto de inflexión no sólo en su vida sino en la de toda Andalucía. Arrasó con todos los premios habidos y por haber con su segundo corto “Personas Mayores”. La pobre Mari Feli ya estaba perdida porque Suda había decidido que el resto de su vida pasaba por dar órdenes tras una cámara.

Hace poco, Mari Feli tuvo una de esas pocas alegrías que a una mujer le da un director de cortometrajes. La sacó de Puente Genil y se la llevó de tiros largos a la glamourosa entrega de premios del Notodofilmfest. Suda presentaba “Rutina” que, bajo mi opinión y la de todos los expertos de mi casa, era con diferencia el mejor corto de la última edición.

Como ya sabrán, Suda no ganó, pero salió de la mano con el mejor premio que la vida le ha podido dar: una novia guapa, cariñosa, fan de “Sin tetas no hay paraíso”, con fobia a los gatos, con un sobrino con trastorno de personalidad por culpa de Spiderman y que gentilmente se ha prestado a desahogarse con este cuestionario.



¿Cuántas veces has pensado “¡Qué he hecho mal para acabar siendo la novia de un cortometrajista!”?
Sobre todo he pensado “¿Qué ha hecho él mal para acabar siendo cortometrajista?”

¿Te ha chuleado dinero para cortos? ¿De cuánta pasta estamos hablando?
Para su primer cortometraje hizo participaciones de 50 €, pero vamos, que no le di ni un duro. Me hice la loca, la verdad. Jajaja.

Entre tú y yo… tus padres le odian, ¿no? Piensan que es un vago, que sólo tienen pájaros en la cabeza y que con ese chico no vas a ningún sitio… ¿verdad?
Seguramente, aunque nunca me lo han dicho. De todas formas a mi madre le hace mucha ilusión tener un yerno “artista”.

Teniendo en cuenta que en esta profesión todo el mundo es homosexual hasta que se demuestre lo contrario, ¿alguna vez has dudado?
Noooo, jamás.

¿Te implicas en sus cortometrajes o bastante tienes con soportar su monotema?
Suelo ser una de las primeras en leerlo y darle mi opinión, incluso me presto a salir como actriz, aunque reconozco que podría implicarme un poco más.
Lo del monotema lo llevo peor, luego dicen que los hombres solo hablan de fútbol. Por lo menos los nombres de futbolistas me suenan, pero los de algunos directores…

Imagínate… estás junto a él en un festival, le dan un premio y cuando sube a recogerlo da gracias a todos sus colegas y se olvida de ti. ¿Cuánto tardarías aproximadamente en volver a dirigirle la palabra?
Hombre, si eso pasa… ARDE TROYA.

¿Cuál fue la última película que te obligó a ver en el cine y que por casi os cuesta la relación?
“No es país para viejos”, él salió muy entusiasmado y a mí me pareció una tomadura de pelo (sobre todo el final).

Cuando ves uno de sus cortos por primera vez, ¿le das tu verdadera opinión o eres falsamente condescendiente porque sabes que va a tener más en cuenta la opinión más infecta de un foro de Internet antes que la tuya?
No, no; le digo realmente lo que pienso, si no me gusta, no me gusta y punto. Sinceridad, ante todo.

Cuando te dice que su último personaje femenino está inspirado en ti, ¿te lo crees?
No me lo ha dicho nunca, pero vamos, aunque me lo dijera no me lo creería porque no me conoce lo suficiente como para hacer un personaje inspirado en mí, jajaja.

¿Celos de la actriz protagonista?
No. Si él fuera actor, otro gallo cantaría

Suponiendo que te guste alguno de los suyos, ¿cuál es tu corto preferido y por qué?
“Personas Mayores” me gustó muchísimo, desde el tema que trata hasta el trabajo de los actores, creo que es el más profesional.

¿Hasta cuándo estás dispuesta a aguantar y sobre todo… POR QUÉ?
Bueno, sinceramente, ya me estoy empezando a hartar. No, es broma… Mientras que le quede un poco de tiempo para compartir conmigo, no me queda más remedio que aguantarlo.

jueves, 17 de abril de 2008

El compactado del Internado


No descubrimos nada nuevo si decimos que Antena 3 está pasando la crisis de imagen y audiencia más grave de su historia. El miércoles 17 de abril, ante la incapacidad de programar un producto que pudiera hacer frente a la final de la Copa del Rey se saca de la manga una cosa titulada “El Internado. La película”.

Actualización: Los rumores de dimisión inminente de Maurizio Carlotti y Mikel Lejarza suenan con fuerza por los pasillos de Antena 3, pero no con tanta como esta pregunta: "¿Por qué no lo habrán hecho antes?"

Actualización II: Oficialmente no ha sido dimisión, pero seis días después de adelantarlo en el blog... Carlotti ha dejado el cargo. A ver qué pasa con Lejarza.
El “largometraje” en cuestión consistía en arrejuntar nada más y nada menos que las dos temporadas en algo menos de 90 minutos. La serie, una efectiva apuesta por el entretenimiento familiar, ya tenía experiencia en esto de compactar. Sus fans han tenido que soportar sus famosos “previously on…” de casi diez minutos para hacer tiempo y aguantar así los envites de “Escenas de Matrimonio”. Pero lo de la película… lo de la película ha sido una experiencia casi catártica.

En estos tiempos que corren en los que las televisiones piden a las productoras que estiren al máximo sus tramas para aumentar la duración de los capítulos a 70 minutos, Antena 3 y Globomedia se desmarcan y como si de una prueba del “Qué apostamos” se tratara van y consiguen resumir (gracias a los sufridos becarios de la productora) todo esto en hora y media:

14 episodios.
980 minutos.
840 secuencias.
1120 páginas de guión.
…

La seguí a duras penas entre zapeo y zapeo, pero les confieso que contemplar ese frenesí de secuencias de un cuarto de minuto, ha sido lo más cercano que he vivido a ver pasar mi vida entera en cuestión de segundos.

miércoles, 16 de abril de 2008

La película intrusa según Santiago


Decido llamar a mi productor y contarle que quizá debería saber algo. Me tiré toda la noche pensando en si contarle o no la aparición de la película intrusa del proyecto que estaba escribiendo y que Santiago, a través de su productora La Milla, iba a convertir con un poco de suerte en algo parecido a una película.

El caso es que estaba escribiendo la primera versión y si “Tropic Thunder” podía interferir de alguna forma en el desarrollo del proyecto quería que fuera lo antes posible para no trabajar a lo tonto. Me había preparado unos cuantos ejemplos por si el hombre se me venía abajo. A decir verdad, la peli intrusa puede que se parezca un poco a la nuestra, pero no tiene tanto que ver y sobre todo tampoco es… taaaaaan “original”. Es más, ¿el argumento de la peli de Stiller no os suena a refrito? Un grupo de actores metidos por error en un berenjenal bélico. Tirando de memoria no tardé mucho en rascar dos títulos (tan simpáticos como infravalorados) cuyo punto de partida es exactamente el mismo: “Héroes fuera de órbita” y “Bichos”.

Total, que marco el número de la oficina y como es lógico me contesta la secretaria deportista. Tarda 7 segundos en preguntarme si se me ha pasado el disgusto del último fracaso. Siempre hace lo mismo la muy perra. Es evidente que no lo hace con maldad, ¿¡pero qué necesidad hay de recordármelo cada dos por tres!? Le digo que sí, que estoy muy contento y muy ilusionado con el proyecto nuevo. Y me suelta una que me deja helado. “¿El del Príncipe ese en el ejército?”. Sole nunca se había interesado por los guiones hasta que no llegaba el momento de ponerse a hacer el casting.

Lo que oyen.

En La Milla nunca ha puesto un pie un director de casting. Un sueldo menos y sobre todo, según la filosofía de la empresa, prescindible. El proceso era el siguiente: Santiago le pedía a Sole que se leyera el guión, se cogiera el “Cine Guía” y le pasara una propuesta de reparto en Excel con los nombres de todos los actores y actrices que coincidieran con los perfiles de los personajes y el número de teléfono de su representante. ¿Una secretaria haciendo castings? A que ahora se explican por qué Santiago Urrialde o Verónica Mengod todavía se cuelan en más de un reparto, ¿verdad? (Un pequeño consejo, si eres actor y estás pensando en tu nombre artístico recuerda que si tu apellido empieza por la letra A tendrás preferencia en ese archivo Excel ordenado por orden alfabético por Sole.)

El caso es que le pregunté cómo conocía mi proyecto y me dice que había oído a Enriquito hablar por teléfono de él a alguien y decía no sé qué de “Sevilla”. Lo de Sevilla meses después trajo cola… ya les contaré, ya… El caso es que no sigo indagando y le pido que me pase con Santiago. No hizo falta que echara mano de las hormigas de Pixar. La conversación con el productor fue así… textualmente:

SANTIAGO
¿Quién?

CHICO
Ben – Stiller

SANTIAGO
¿Qué ha hecho ese?

CHICO
Es el de “Los padres de la novia”.

SANTIAGO
Ah… bah… No me hace ninguna gracia.
Tiene cara de tonto y me pone nervioso.
¿Quién más sale?

CHICO
Jack Black.

SANTIAGO
Ah.

CHICO
Y Robert Downey jr.

SANTIAGO
No les conozco. Esa peli
no la va a ver ni Dios.

CHICO
Vale, vale… pensé que sería importante
que lo supieras. Al principio
me preocupé un poco…

SANTIAGO
Nah… Tú tira pa’lante con tu guión.
Películas como esas se estrenan
todos los días y no las ve nadie.

CHICO
Oye, por cierto… tenemos que
hablar del contrato.
Aún no me habéis pasado nada.

SANTIAGO
¿El Stiller ese tiene como
cara de mono el cabrón, no?

Este requiebro ágil e inesperado para escaquearse de hablar (por enésima vez) sobre el contrato no puede hacernos olvidar una cosa. Hay una generación de productores (los mismos que manejan los hilos de este mundillo) que no tienen ni la más remota idea de qué se cuece en los multicines de este país.

En una ocasión oí a Joaquín Oristrell decir algo que define perfectamente el gran drama del cine: “El mayor problema para los directores, guionistas y productores es que ellos envejecen, pero el público siempre tiene 15 años”.

Es un pedazo de verdad que afectó de gravedad a Santiago y de la que, por desgracia, ninguno estamos a salvo.