jueves, 22 de mayo de 2008

Las opiniones


Santiago y Enrique volvieron del Festival de Málaga con el corazón lleno de promesas estampadas con el logo de Antena 3 y la retina seriamente perjudicada por los flashes. Si alguna vez han ido al festival del cine español por antonomasia y se han alojado en el NH habrán coincidido con esa horda de adorables fans que hay en la entrada y que, aunque no te conozcan, te hacen fotos a diestro y siniestro por si acaso eres famoso y no te ubican bien al bajar del coche de la organización.

Me llama Sole y me avisa de que me pasa con Santiago. Esta cosa de los ricos de levantar el teléfono y pedirle a la secretaria que te marque un número de teléfono en lugar de hacerlo ellos mismos es algo que nunca entenderé, pero bueno… Suena la voz del productor al otro lado de la línea. Me informa de que ya se ha leído el guión y de que quieren verme al día siguiente. Yo, que me hago el interesante para no parecer demasiado ansioso por su opinión, le pregunto qué le ha parecido. Me contesta con un escueto: “Bien, bien… Mañana te contamos con más detalle”.

Es evidente… me dejan con esa mierda de regusto durante todo el puto día y yo ya pienso en lo de siempre. Si no les ha gustado me llevo el guión y punto. Ya pensaré mañana dónde… aunque no tenga ni la más remota idea.

Pasan 24 horas y me planto en La Milla. No os puedo contar cosas muy concretas de su opinión sobre el guión sin destriparos punto por punto la trama, pero a parte de un par de objeciones bastante acertadas (no olvidemos que era una versión cero patatero) todos sus argumentos se apoyaban en vaguedades como “es que esto no es gracioso”.

¿Cómo le explicas a un señor de casi sesenta años largos y a un niño de papá con pretensiones Querejetenianas que algo tiene un punto muy “The Office” o quizá incluso un poco “Zoolander”? No puedes.

Sin desvelaros nada de la trama, os cuento algo curiosamente chirriante en esa reunión de mejora del guión…

Para el personaje de la Marimacho me sugieren/piden que la convierta en rumana. Me quedo un poco a cuadros y la primera respuesta que me dan es que el ejército español está plagado de extranjeros. Yo les contesto que claro, esa era la razón por la que metí a… ¿adivinan quién?... el ecuatoriano. La segunda razón que me dan deja en bragas a la primera. Han pensado que la Pataky podría hacer ese papel maravillosamente bien. O mejor dicho, todo lo maravillosamente bien que puede hacerlo la Pataky. Enrique, apoya esta espléndida proposición en el hecho de que el abuelo de la novia de Adrian Brody es casualmente ¡rumano!

Yo me pongo farruco por primera vez en lo que llevamos de proyecto. Había pensado en una actriz más parecida a Michelle Rodríguez (sexy, sí… pero más bruta que un “arao”). Les digo que entiendo su confusión con el universo rumano porque ellos viven en una zona más “ecuatoriana” (en el servicio, claro), pero yo convivo con la comunidad más grande de rumanos de Europa mayor incluso que... ¿Rumanía? (y la de policías más supuestamente corruptos también) y les puedo asegurar que cualquier parecido de Elsa con una rumana es pura coincidencia.

Si lo que quieren es meter a una tía buena porque sí, tienen el personaje de la periodista… pero claro… es que para esta también quieren a alguien del tipo… Carolina Cerezuela. ¿Por qué conformarte con una pudiendo tener dos? Pero esto no es lo malo… El final se salda con una decisión salomónica para que todos ganemos en esta trifulca. Como ellos son unos productores “respetuosos con el artista”, ganamos todos y pierde el guión: la Marimacho será mitad española mitad rumana. ¡¡Productores y guionistas del mundo: MEDIAS TINTAS, NO!!

¿Por qué no tendré la boca cerrada más a menudo? Esto sí que es una cagada. Espero que la secuencia en la que explica que su padre español violó a su madre rumana en un viaje de fin de curso por Transilvania (lo mismo esto sí que les parece gracioso) se caiga sin que se den cuenta entre la segunda y la tercera reescritura.

Pero lo peor estaba por llegar… Después de darme el charlote y de reconocer que me habían dado poquísimo tiempo para preparar la primera versión, me sueltan la noticia bomba; Le pasaron el guión a otra persona. Tiene unas ideas muy interesantes sobre la historia y lo mismo… si nos entendemos… podríamos reescribir juntos.

Así que mi rostro compungido se tuvo que hacerse cargo de tres difíciles misiones: sonreír como si nada y mostrarme abierto a toda aquella decisión que juegue a favor del proyecto, cagarme en los muertos pisaos del que ose querer meterle mano a mi película y, sobre todo, desear con todas mis fuerzas que Elsa Pataky tenga la mejor de las suertes en su carrera comercial por Estados Unidos.

Próximo capítulo... Un nuevo personaje entra en escena. Mi compañera de guión.


5 comentarios:

Queco dijo...

Un momento, espera que me aclare... ¿Ya han buscado a un coguionista ANTES de ofrecerte en contrato y comprarte la idea? Perdón por mi inocencia, pero, ¿esto funciona siempre así?

Anónimo dijo...

Lo peor de Málaga y los fans es que cuando te llevan en taxi hasta la entrada todos te rodean... Hasta que te ven salir del taxi. Cuando comprueban que no eres famoso casi te escupen en la cara.

El resto sensacional.

Miss Julie dijo...

Con estas premisas ¿cómo co....s te pones a escribir ese guión? Perdona por la boutade, es una pregunta retórica pero es que me indigna el asunto (y no será por que me resulte nuevo)
Creo que necesitas ayuda, amigo, (y no me refiero a la sicológica porque en esa estamos todos) sino legal.

Si me necesitas silba, para lo legal digo.

Chico Santamano dijo...

Chicos... que no cunda el pánico. El diario no es a tiempo real, ¿eh? De esto ya hace unos meses...

Vamos por partes... El contrato después...

...Bastante después.

TioVania dijo...

Lo importante es lo importante: su coguionista tiene esas CACHAS??