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miércoles, 23 de diciembre de 2009

Yankee go home!



Quería liarla en mi estreno de Bloguionistas. Me daba igual rozar la demagogia y abrazarme al populismo. Pretendía escribir algo que diera que hablar y despertara aplausos e insultos a partes iguales en los comments. El caso es que llevaba un tiempo dándole vueltas a cuál sería el primer tema y el otro día viendo “Planet 51” se me encendió la bombilla.

No les exagero si les digo que llevaba años siguiéndole la pista a esta peli. Desde que vi los primeros bocetos en una web de cine supe que “Planet 51” (o “Planet One” como se la conocía en sus principios) tenía que ser un pelotazo de tomo y lomo. Todo parecía tener los mimbres perfectos para que la jugada saliera bien. Pero entonces se cruzó el maldito Escrito por con este fantástico post que me dio la vuelta a la cabeza y me hizo cogerle manía a la peli.

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viernes, 6 de noviembre de 2009

El texto que nunca leerán...



Métase por un momento en el pellejo de un minero. Un buen día, un periódico cualquiera se pone en contacto con usted. Quiere conocer el estado de su gremio y le pide que haga un texto sobre qué está pasando en la mina. En concreto le reclaman 2000 caracteres. Usted se lo curra y cuando lo entrega, le dice el responsable del periódico que no está de acuerdo con las subvenciones a la industria de la minería, que va en contra de su política editorial y que no piensa publicarlo.

Bueno, pues esto es básicamente lo que les ha pasado a los miembros de la Junta de ALMA. Sustituyan "mineros" por "guionistas" y "un periódico cualquiera" por La Gaceta.


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Este texto fue escrito para el diario La Gaceta, del grupo Interconomía, a petición del periódico. El diario lo rechazó argumentando que no coincidía con su filosofía. A veces los guionistas también sueñan con poder expresarse libremente.

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CON QUÉ SUEÑAN LOS GUIONISTAS

Los guionistas no sólo sueñan con ovejas eléctricas. Sueñan con que les paguen por su trabajo, un dinero digno a ser posible. Sueñan con tener la importancia y el respeto que se han ganado otros ramos del sector como la interpretación o la dirección de fotografía. Sueñan con un Convenio Colectivo firmado por sus representantes legítimos y no por sindicatos mayoritarios que ni conocen el sector, ni tienen afiliados en él. Sueñan con que sus historias tengan la misma promoción y distribución que las de otros soñadores de más lejos.


Cuando los guionistas leímos la Ley del Cine, que se hizo sin contar con nosotros, vimos que nuestros sueños iban a seguir flotando durante mucho, mucho tiempo. Era una ley continuista, que no entraba en la distribución o en la exhibición o en la formación y que mencionaba al guionista de forma tangencial. Pero tenía un aspecto positivo que podría al menos evitar la pesadilla de “Soy un pelele”. La productora de esta película contrató al director y al equipo técnico por muy poco dinero, tal vez pensando que como no iban a pagarles no tenía sentido crearles demasiadas expectativas. Sin embargo la productora ha hecho un estreno testimonial para intentar conseguir la ayuda a película realizada. La nueva Orden Ministerial obliga al productor a justificar los pagos del equipo antes de poder acceder a la ayuda y además se creará una lista donde irán las productoras fraudulentas.


Pero los guionistas profesionales no sólo sueñan los que les dice el productor o la cadena de televisión. Tienen muchas otras ideas, raras, o buenas, o divertidas. El Ministerio de Cultura daba todos los años 25 ayudas para que los guionistas, por su cuenta y riesgo, inventaran las historias que rebotaban en sus cerebros. Estas ayudas permitían a los guionistas dedicarse un tiempo corto a contar su sueño en un guión, pero eran sólo ellos los que lo veían. De todos los guiones que han recibido ayuda ni el diez por ciento ha llegado a la pantalla.


Con la nueva Orden Ministerial se pasa de 25 a 15 ayudas, de mayor cuantía, para que el guionistas pueda concentrarse más en su sueño. Además el guión que reciba estas ayudas tendrá más puntos en las ayudas a desarrollo y en las de realización, haciendo que los proyectos que subvencione el Ministerio tengan posibilidades reales de llegar a la pantalla.


Los guionistas no somos escritores, un guión no es una obra artística, pero es la pieza fundamental para que ésta se realice. Las ayudas al guión tienen que reflejarse en la industria, no en unos cuantos afortunados que ven como sus historias se corrompen en algún backup durante años. Quedan cosas difíciles por concretar, pero si cada año se hacen en España quince películas originadas en la cabeza de un guionista veremos realmente con que sueñan nuestros guionistas. Y puede que esos sueños se parezcan más a lo del espectador que los de un ejecutivo de televisión, los de un experto en marketing o los de un productor. Y puede que los espectadores que devoran las teleseries y los programas escritos por guionistas españoles vuelvan al cine a ver nuestras películas. Pero esto es sólo otro sueño de guionista.


Carlos Molinero
Vicepresidente de ALMA(Autores Literarios de Medios Audiovisuales)

domingo, 22 de febrero de 2009

La música de la discordia



Si usted es de esos que creen que los derechos de autor son el gran mal del S. XXI y se encadena a la bandeja de su cd-rom reclamando el acceso a la cultura de forma gratuita (por encima de los medicamentos, el transporte público o el material escolar) no siga leyendo este post.

A las asociaciones de internautas les cabrea la SGAE.
A la SGAE les cabrea las asociaciones de internautas.

¿Quieren oír otro cabreo tan grande como silencioso en materia de derechos de autor?

A los guionistas de tele les cabrea que el músico se lleve un 25%. Existe un runrún que cada vez se va a haciendo más y más grande. Últimamente parece un tema muy recurrente en las reuniones del gremio.

Imagínense que decido hacer una serie sobre una familia de granjeros ciborgs de Velilla de San Antonio. Ya saben… Con su hija ciborg teenager, el pequeño y travieso miniciborg y un granjero ciborg padre que acaba de enviudar y que se enamora de la humana (interpretada por supuesto por Neus Asensi) que les trae una vez por semana el pienso para sus vacas robóticas. Imagínense que reúno al mejor equipo de guionistas de comedia de España. Y ya, para rematar la faena, se me enciende la bombilla y convenzo a Enrique Búnbury para que me componga el tema central de la serie y varios temas para la banda sonora.

Ciborgs en ambiente rural, Neus Asensi y Bunbury… con estos mimbres nadie dudaría del éxito de la serie. Y efectivamente LO ES.

Imagínense que nos mantenemos en el aire la friolera de 17 temporadas. Han sido muchos años, pero hemos soportado de todo. Neus Asensi nos dejó al final de la tercera para hacer algo mejor en plan “A ver si llego”. Sobrevivimos a una huelga de los actores enanos que interpretaban a los niños ciborgs de la serie. Al final de la cuarta temporada remontamos las audiencias con el fichaje de Ortega Cano interpretando a un entrañable abuelo-robot homeless… Y todo ello a golpe de ingenio y talento guionístico.

Por esas 17 temporadas han pasado muchos escritores que se han dejado las pestañas día tras día en escribir páginas y más páginas. Diálogos chispeantes, giros inolvidables, finales de temporada de infarto… ¡Sobre ellos recayó la responsabilidad de acabar con la vida de Neus Asensi bajo las ruedas de un tractor! Pero fueron tan buenos que el gran público no lo rechazó. Es más, pidió más muertes de ese tipo y Ortega Cano, que se subió a la parra con su caché, acabo muriendo bajo las mismas ruedas del mismo tractor.

Estos genios del guión se dejaron la vida en la serie, pero había algo que mermaba la ilusión de este equipo de guionistas. Ellos iban a currar todos los días a la productora. Entraban a las 10, salían a las 19 (en el mejor de los casos) y sin embargo veían cada seis meses cómo el mamón de Héroes del Silencio se llevaba un 25% del pastel de los derechos de autor por haber compuesto unas cuantas partituras 6 o 7 años antes.

El tío hacía siglos que no dedicaba un solo segundo de su tiempo en la serie y encima ¡echaba pestes de ella cuando le entrevistaban en la “Rolling Stone”!

¿Es justo este reparto? ¿Por qué se acepta tan alegremente? ¿Merece la pena iniciar una guerra interna cuando en los tiempos que corren está todo este tema tan en entredicho?

En la última asamblea de ALMA algunos descubrimos que ese reparto de una cuarta parte para el director, otra para el argumentista, otro para el guionista y otra para el músico era un acuerdo asumido porque sí, pero no inamovible. Es decir, es posible llegar a acuerdos y que el músico sólo se lleve un 5% o que el director cobre directamente el 75%. Sólo hay que lucharlo.

Me dicen que en alguna productora están empezando a tomar medidas reconociendo el esfuerzo obviamente mayor de los guionistas en detrimento de la porción de tarta del compositor.

Quizá va siendo hora de replantearnos determinadas cosas, ¿no?

jueves, 7 de agosto de 2008

La llamada y el tomate (El contrato III)



Desde la última vez que había hablado con Enrique sobre el tema del contrato habían pasado tres semanas. Estaba en casa intentando descifrar el bombardeo de iniciales de presentadoras prostitutas que gentilmente nos mostraban los del extinto Tomate cuando sonó el móvil… ¡Santiago!

Como soy medio retrasado me pongo nervioso y me entra no sé qué en el estómago pensando que así, de buenas a primeras, me va a tocar renegociar con el productor el caché y no me había preparado nada de nada. ¿Estaba dispuesto a “solidarizarme” con ellos y cobrar lo de la otra vez o iba a pedir un aumento? ¿Cuánto había subido el IPC con respecto al año del último guión que les vendí? ¿Tragaré una vez más con no cobrar la pasta de los dvds? ¿Qué hago con lo de los remakes? ¿Voy de cabreado o de enrollao? ¿De qué humor estará?

Así de primeras, Santiago estaba de buen humor… Mis alertas saltaron. En muchas ocasiones un productor especialmente cariñoso es un productor especialmente necesitado y un productor especialmente necesitado es un productor potencialmente explotador. Me pregunta qué tal todo, que hace semanas que no doy señales de vida. Doy un par de explicaciones desganadas y banales y me desmonta con su siguiente pregunta. “¿Cómo llevas el guión?”

Le miento y le digo que he parado de escribir y se me queda a cuadros. Le explico que estoy esperando de una vez por todas un acuerdo con el contrato. Que la pelota ahora estaba en su tejado y que, evidentemente, hasta que no firmáramos no pensaba seguir escribiendo. El productor responde que le hago polvo porque necesita levantar urgentemente ese proyecto puesto que el de Sofía se había caído definitivamente.

(Les juro que no soy mala persona ni me alegro del mal ajeno, pero mis ojos destellaron de manera especial durante una milésima de segundo)

Santiago se despidió con la promesa de que iba a hablar urgentemente con su hijastro para ver qué se podía hacer. De pronto, no me podía creer las buenas cartas que tenía sobre la mesa y la sorprendentemente mala jugada que había hecho el productor. Había mostrado un momento de debilidad al que yo podría aferrarme. Con esta "industria" que tenemos en la que la mayoría de las productoras tienen que hacer por cojones una película para pagar la anterior me necesitaban mucho más de lo que cualquier guionista se podría llegar a pensar nunca... (Moraleja: Sí, nos necesitan).

Si algo tenía claro es que a mi guión iba a sacarle un pellizco más gordo del que pensaba diez minutos antes. Ahora sólo quedaba una incógnita por despejar en mi cabeza…

¿Quién cojones era I. R.?

martes, 17 de junio de 2008

La compañera II



Ya fueron testigos en un anterior post de la jugarreta (una de tantas) que me quisieron hacer al querer encasquetarme a la guionista del otro proyecto de La Milla en mi guión. Sofía, a parte de ser la responsable de la otra película en ciernes de la productora, era la novia de Enrique, cosa que hacía elevar el olor a chamusquina a índices casi depravados.

Se imaginarán la cara que se me quedó al leer ese amable y preclaro mail que me mandó la susodicha. Básicamente fue algo así como “tu guión es una chorrada. A esta comedia boba tuya le falta un toque más DE VERDAD. Mi toque”. Lo bueno de que usara el correo electrónico es que me podría escudar, al igual que ella, en esta vía cobarde y soltarle un par de puyas finas sin tener que mirarla a la cara.

Así que, casi sin pensar, me lancé al teclado:

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¿Qué tal, Sofía? Antes de nada, muchas gracias por dedicarle tu tiempo a mi guión. La verdad es que es una primerísima versión con mucho por pulir y que aún no debería ser leída por nadie, pero como tú ya eres casi como de la familia pues no pasa nada.

Esto parece que no, pero es un pellizco de esos de monja que duelen cosa mala. Enrique y ella intentaban llevarlo en secreto, pero no contaban con la lengua larga de Sole, la secretaria gimnasta.

No quiero enrollarme mucho ni justificar todas tus pegas porque no hay cosa que me dé más rabia que estar todo el día con el típico “ya, pero es que lo que yo quería…”. Básicamente veo que no has entendido el tono de la historia. Mi idea era hacer una comedia muy loca con ese punto que tienen las pelis de Will Ferrell o Ben Stiller. ¿Te imaginas que absurdo sería si nos planteáramos el origen social y familiar de los compañeros de piso de Zoolander?

En ese momento la sesera de Sofía estaría ardiendo preguntándose si Zoolander era la de Nicole Kidman y Lars Von Trier.

El caso es que sería una pérdida de tiempo que intentara convencerte de lo parodiable que sería meter a un Borbón en mitad de un desierto lleno de rebeldes islamistas. Puede que la primera versión sea una defecación con todas las letras, no te lo discuto, pero si no has entendido la premisa de la historia mal vamos, ¿no crees?

Gafas de pasta blanca… ¡Booom!

De todas formas, ¿tu peli qué tal? Me comentó Enrique que tiene una pinta genial, muy de arrasar en los Goya, con mucha sensibilidad social y que es prácticamente como vuestro proyecto más personal. Espero que tengas mucha suerte.

…y que hayas entendido que nuestra colaboración es un disparate mayor que esto.

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No me gusta alardear de hijoputez, pero qué quieren que les diga... Los guionistas somos tipos grises, pusilánimes y cobardes. Estos desmanes para nosotros son tan difíciles y celebrados como el desembarco de Normandía.

Ah... Y Sole no sólo me había chivado que eran novios. Al parecer, el guión de Sofía no estaba gustando demasiado y no lo querían en ninguna tele. Estaba a punto de ser desahuciado y de ahí el intento desesperado por colocar a la chica donde fuera. Pero era evidente que hay elementos que nunca han de mezclarse porque el resultado es explosivo.

Sofía nunca llegó a contestarme, pero evidentemente todo esto llegó a oídos de Enrique…


domingo, 8 de junio de 2008

Productores en el punto de mira: Luis Méndez Zori (I)


Lo prometido es deuda y Luis Méndez Zori, productor y presidente de UPCT (Unión de Productores de Cine y Televisión) se ha prestado gentilmente a contestar a todas vuestras preguntas. Como hay muchas y muy jugosas vamos a dividirlo en varias entregas. Me reservo el derecho de intervenir y tocar ciertos temas delicados (negociaciones con el sindicato de guionistas y demás) en la segunda parte. Espero que disfrutéis el inicio...



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Ruth: ¿El productor nace o se hace?

¿Para ser productor hay que tener instinto de venganza?

Personalmente creo que el productor nace, pero que también con el tiempo se va haciendo o mejor dicho profesionalizando. Personalmente le tengo mucho respeto a la palabra “PRODUCTOR” y creo que es algo que uno se debe ganar a medida que va creciendo y aprendiendo. Cualquiera no es PRODUCTOR. Os aseguro que es una profesión mucho más dura de lo que aparentemente parece, y algún día me encantaría, si es que fuera capaz, de escribir un pequeño tratado acerca de la “Soledad del Productor”. Considero que es una profesión para la que hay que prepararse muy bien ya que el productor debe saber un poco de todo, producción, montaje, distribución, marketing y hoy en día tener amplios conocimientos empresariales y de gestión.

En cuanto a la segunda pregunta sinceramente no la entiendo. Instinto de venganza ¿Porqué? Y ¿Para qué? Lo siento no le encuentro el sentido.


Esquizofrénico: ¿Quién tiene la culpa de que las series españolas sean tan malas?
¿Quién tiene la culpa de que las películas españolas que se estrenan sean tan malas?

¿Qué es una serie buena? Y ¿Qué es una serie mala? Es el eterno debate. En cuanto al tema de las series, y hablo por experiencia propia, lo que ocurre muchas veces es que tú vas con una idea, que aparentemente les gusta. A partir de ese momento empieza a opinar una cantidad de gente tal, que al final acabas haciendo todo lo contrario a lo que originalmente presentaste, ya sea porque en esos momentos utilizan de referente una serie de éxito y quieren que todas se parezcan a esa o porque los estudios de audiencia que tienen les indican una u otra cosa. En estos casos, a excepción de algunas productoras que todos sabemos quienes son, quien marca la pauta de todo lo que se hace y cómo se hace en televisión, son las propias cadenas.

En cuanto al tema cinematográfico, está ocurriendo un poco lo mismo. A la hora de financiar una película dependes entre un 33% y en algunos casos en un 80% de la financiación que obtengas de las televisiones. Que significa esto, que ellos deciden lo que se rueda o no. Aquí nuestra función consiste en convencerles de que el proyecto que les llevamos es el adecuado, y que te aseguro solemos llevar muy trabajado y elaborado, y también tenemos que convencerles que por encima de todo va a ser rentable para ellos.


Juanjo Iglesias: Segun Wilder, un buen guión puede dar lugar a una película mediocre, pero un mal guión jamás podrá llevar a una película excelente.
La pregunta: ¿puede un buen productor convertirse en el responsable de una mala película?

Sin duda, y por desgracia hay varios ejemplos de ello, que por supuesto no voy a enumerar para que mis colegas si leen esto no me linchen. Pero también te puedo asegurar, porque lo he vivido en mis carnes que ha habido muchos más casos de magníficos guiones que los han destrozado directores incompetentes. Al fin y al cabo el Productor deposita su confianza en un director para que plasme un guión en imágenes y algunas veces estos no están a la altura, y por desgracia uno tampoco tienes suficiente dinero para despedirle y empezar de nuevo la película o repetir lo ya rodado.


Tío Vania: ¿Cuántos guiones de desconocidos lee, digamos, en un año?

La verdad es que ha habido años que he podido leer hasta 110 guiones, pero con el tiempo cuando un guión empiezas a leerlo y ves que es un disparate ya no lo acabas, como sí solía hacerlo antaño.



Ruth: ¿Qué hace con el material que le llega y no produce? Si monta fiestas tipo "La cena de los idiotas" le pido que lo confiese.

Con los guiones que no llegamos a producir, que por desgracia son la mayoría, lo que hacemos es devolvérselo a sus propietarios, deseándoles la mejor de las suertes, y te aseguro que yo personalmente no suelo montar fiestas tipo “La cena de los idiotas”, más que nada porque siento un gran respeto por cualquier persona que es capaz de enfrentarse a un folio en blanco y escribir algo, por muy disparatado que pueda resultar y también por que he llegado a realizar proyectos maravillosos, por supuesto desde mi punto de vista, que me llegaron de la mano de los seres más extraños del mundo.


Refo: ¿Cómo valora la actual situación del cine español respecto a la taquilla?

Muy complicada. Está claro que por diferentes razones el espectador español, a diferencia de en Francia, nuestro cine, mayoritariamente no le interesa, salvo excepciones. Y en eso somos culpables todos. También es cierto que nos encontramos con unos problemas tremendos a la hora de distribuir nuestras películas y no te cuento nada a la hora de publicitarlas, sin contar con la creciente e imparable piratería.

¿Dónde cree que está la comercialidad en un filme?

Después de 18 años en esto te aseguro que sigo sin saberlo. La mayoría de las veces estas convencido de que tienes un gran éxito entre las manos y luego a la hora de la verdad no va a verlo ni Blas. De todas maneras en el éxito o fracaso de una película intervienen una gran cantidad de factores (Guión, Producción, Distribución, publicidad y sobre todo oportunidad, estar con el producto adecuado en el momento adecuado) y como te falle cualquiera de ellos estás muerto.

¿Cree que en España es posible que triunfe una película de género que no sea la comedia costumbrista, la comedia urbana o el cine dramático de Guerra Civil?

No sólo es posible que en España triunfe una película de género, sino que ya ha sucedido. Casos como el de Amenabar, “Tesis” se lo debe todo el género. Jaume Balaguero es otro caso claro de esto.


Modesto: ¿El mar o la mar?
El Mar.


Venga Monjas: ¿por qué tantas vueltas a todo? Déle todo el dinero a lo primero que le caiga y a ver qué pasa, no?
Ya me gustaría que fuera tan sencillo. Pero yo no pongo todo el dinero, lo consigo y para ello a la hora de venderlo yo soy el primero que debe creer en él para poder hacerlo. Por otra parte, la verdad es que las casualidades de que suene la flauta en esta profesión solo se han dado en muy contadas ocasiones.


Jas: ¿Qué pesa más a la hora de elegir un guión y lanzarse a producirlo, de dónde o de quién venga... o la calidad (contenido) del mismo?

Por mi parte, sin duda el contenido del mismo es lo más importante. El Productor a la hora de acometer un proyecto debe ponerse en la piel del espectador y pensar por qué alguien va a pagar siete euros por ver la película que vas a producir, y para eso es muy importante que el primer espectador, que en este caso eres tú, se entretenga con el mismo.

En alguna ocasión me han llegado guiones de la mano de conocidos directores y guionistas y te aseguro que al no haberme gustado no los he realizado, aunque si es cierto que esas cosas impresionan mucho a las televisiones a la hora de decidir en que proyectos participan o no.


¿Qué necesita un guión para que usted lo produzca sin miramientos?... detalles, por favor.

Que me entretenga, es la realidad. El único estudio de marketing real que existe a la hora de hacer una película es que el proyecto te enamore desde el principio. Y por supuesto que sea viable.


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Continuará...

domingo, 4 de mayo de 2008

Las gargantas profundas de la tele (I)

Tres domingos de Mayo para tres nuevas almas errantes. ¿Creían que nadie aguantaba más que las novias de cortometrajistas, eh? Hay seres que también padecen constantemente: los guionistas de tele. Contratos que nunca llegan, incompetencia en los despachos, nóminas que se quedan en el olvido de administración, codazos entre compañeros… Estos tres santos varones nos harán una radiografía lo más completa posible de la realidad actual de nuestras cadenas y productoras. Espero que lo disfruten y que los abogados de las productoras no visiten el blog.



Phillys Bustero
(Guionista de televisión)

Phillys Bustero es un guionista de tele, de esos que continuamente se lamentan porque el programa donde trabaja apesta. Sus lágrimas las enjuga con ese guión de cine que representa la salvación artística de su alma. Phillys es joven, divertido, culto, ocasionalmente soltero y tiene talento para dar y tomar… Mientras que consigue vender ese proyecto cinematográfico, continúa chupando mierda catódica, muestra de la cual es esta entrevista.


Para empezar, danos tres datos biográficos auténticos que creas imprescindibles para que el lector entienda tu drama interior como guionista televisivo.

Nací en Benidorm, ahí ya tienes el drama. Como tantos otros, lo mío es el cine pero, como vivo de la tele, trato de desempeñar mi oficio lo mejor que sé y me dejan. Estoy obsesionado hasta la médula con Steve Martin.


Poco a poco te estás especializando, no sé si voluntariamente, en programas de humor, pero anteriormente pasaste por un talk show de tarde durante una temporada, ¿tu primera pregunta al llegar fue “¿tengo que escribir los testimonios?”? ¿Cómo fue tu paso por allí?

No, mi primera pregunta fue “¿cuánto cobro?”. Ahí no se escriben los testimonios, todo es real. De todas formas, si lo que querías era preguntarme por el Diario de Patricia, podrías haberlo dicho desde el principio y no montar esta farsa de confesiones de la tele. Yo trabajé de guionista en el Diario sólo unos meses y, a pesar de las risas que provoca cuando lo cuento por ahí, fue una experiencia grata y muy interesante. El equipo de ese programa es cojonudo. La directora y subdirectora del programa están durante el directo, con un rollo entero de papel higiénico porque al menor reencuentro emotivo entre una madre y su hija se echan a llorar a moco tendido. Yo no he visto ese grado de implicación con el programa en ninguno de los otros en los que he estado. Eso sólo lo haces cuando crees realmente en lo que estás haciendo.


¿Qué tipo de invitados tienen más peligro en estos programas?

Sin duda, las señoras que sospechan que su ex quiere una segunda oportunidad. Se autoengañan y las engañan para ir prometiéndoles que no es su ex quien quiere darles la sorpresa y, una vez se lo encuentran en directo, se levantan y se van. Normal, si yo viese a mi ex marido desdentado de Albacete pidiéndome que vuelva con él también saldría corriendo. Es más, ya lo he hecho varias veces.


Jajajajaja… esto… Creo que no me has entendido, ¿cuáles son los invitados más peligrosos / incontrolables / imprevisibles?

Ah, bueno, si por imprevisibles te refieres a los que te joden el programa… hay muchos sudamericanos que están locos por salir en la televisión. Se inventan una historia y cuando llegan al programa se les ha olvidado todo y no saben qué responder. Te veo obsesionado con el tema, Chico, igual tendrías que haberle hecho la entrevista a Patricia Gaztañaga.


(Uff… vaya entrevista me va a dar este…) Cambiamos de tema. Siendo guionista habrás pasado por el peregrinaje de llevar tus proyectos por productoras. Háblanos un poco de la fauna con la que te has encontrado.

Para mí es, de lejos, la parte más frustrante del negocio. Cada vez que sales de una reunión para vender proyectos entiendes que tu futuro está en una isla pescando boquerones. No saben de tele, no entienden tus referencias y siempre esgrimen como argumento lo que le gusta a la gente, cuando ellos no tienen ni puta idea de lo que a la gente le gusta o le deja de gustar.

Una vez preguntaron a Randy Newman cuál era el principal problema de la industria discográfica y dijo: “poder de decisión de gente no creativa en un proceso eminentemente creativo”. En la tele es exactamente igual.


Háblanos del caso más flagrante que te has encontrado a la hora de presentar un proyecto, anda.

Fui a pitchear una serie con mi socio a TVE. Nos recibió el Jefe de Ficción, pero nos dijo que tenía un asunto urgente entre manos y que nos dejaba con su segunda de abordo. Al salir de la reunión, 15 minutos más tarde, el Jefe estaba en la puerta del baño de hombres, fumando un piti extasiado, con chorretones de sudor surcándole el rostro y el Marca bajo el brazo. Puedo decir sin exagerar que Televisión Española se cagó en nuestro proyecto.


Los creativos y guionistas siempre estamos con ese miedo de “¿y si me lo plagian?” ¿te has encontrado con esta situación alguna vez?

Constantemente. Y estoy convencido de que no me han plagiado guiones y formatos, pero desde luego sí ideas y personajes. ¿Cómo protegerte? Es más jodido que en el cine, donde lo primero que haces tras escribir la palabra “fin” es salir cagando leches a registrar tu guión, aquí todo se diluye, sobre todo en los formatos.


Mójate, anda… Llóranos por algún plagio concreto del que hayas sido víctima.

En el último programa que hizo Pepe Navarro para Televisión Española. Me tuvieron dos semanas mandando sketches de prueba. Al final no me contrataron y cuando se emitió el último programa, al tercer día de estrenar, vi un sketch extrañamente parecido al mío. Pero, vamos, supongo que Ivonne Reyes tiene más motivos para quejarse.


Hay una avalancha de “informativos satíricos” en la tele, pero siempre desde un mismo prisma. Caña al PP y collejillas condescendientes al PSOE a pesar de estar en el gobierno… ¿Existen guionistas de derechas? ¿Se os pide referencias políticas para poder trabajar? ¿Hasta qué punto la presión de “los de arriba” dirigen vuestros chistes contra el PP?

Claro que hay guionistas de derechas, pero no lo dicen. Yo he hecho pruebas de guión para programas de este estilo y el director, después de gustarle mi prueba, ha pedido referencias políticas mías para contratarme. Pronto se dio cuenta de que yo la única vez que voté fue para salvar a Idaira de Operación Triunfo. Es que siempre he estado del lado de los perdedores.

Hacer humor político es tan difícil… Yo veo a Colbert y a Jon Stewart, programas que aquí están fusilando varias cadenas, y veo un rigor intelectual y una capacidad crítica que aquí no se da. Claro, que los que escriben allí vienen de dirigir el periódico satírico de Harvard y los de aquí venimos de hacer un modulo de tornero-fresador. No puede salir lo mismo. Y no tiene que ver con tu ideología: a mí me hacen tan poca gracia el Grupo Risa como Noche H.


¿Crees que esa falta de “brillantez” a la que aludes cuando comparas el humor de aquí con el de allí es por una supuesta e inexistente preparación académica… décadas de cultura… idiosincrasia ibérica… qué?

Se debe a que allí hay una tradición milenaria de hacer determinado tipo de humor. Jon Stewart no brota de la nada como un hongo. Él existe porque antes existió Letterman. Y antes de Letterman fue Carson, y antes de Carson fue Jack Benny, y antes Groucho y así hasta que un señor contaba chistes mientras otros tiraban té inglés por la borda en el puerto de Boston. Aquí se nos ha impuesto de la noche a la mañana un tipo de humor uniforme que no es el nuestro. Y, claro, no nos sale.


¿Es Federico Jiménez Losantos lo mejor que le ha pasado a la izquierda mediática en la última década?

Probablemente. Desde luego la mitad de los guionistas y el 90% de los humoristas políticos hacen chistes a su costa. Pero, repito, no es tanto una cuestión ideológica como una forma fácil de asegurar el chiste. Decir “Paquirrín” son risas instantáneas. Lo mismo con Losantos. Es el atajo hacia la risa.


¿El atajo es fruto de la incapacidad, de la vagancia o de órdenes de arriba?

Una mezcla de falta de tiempo, talento y ganas de innovar. Quizás haya más de lo último.


Los guionistas tenemos fama de llorones y siempre andamos criticando al productor de turno, pero hagamos un ejercicio de autocrítica… ¿Qué falla para que todos nos creamos al mismo nivel de J.J. Abrams o Conan O’brien y a la hora de la verdad no demos la talla? ¿Qué coño nos pasa?

El que se crea a la altura de esos dos señores que citas le paso el número de mi dentista. Es que he perdido el de mi psicólogo.


Se dice que el que vale vale y el que no va para jefe. Cuéntanos unas cuantas historias que dejen en evidencia al personal para el que trabaja el gremio diariamente…

¿De cuánto tiempo disponemos? En un magazín que hice, un día venía M-Clan a presentar disco. La directora vio la escaleta y preguntó indignada por qué le dábamos 10 minutos a un tal MacClan, si a ese escocés no lo conocía nadie. En otro programa de sketches, el jefe de la productora, cada vez que se pasaba a ver si los guionistas estábamos escribiendo (llegaba a contar las veces que íbamos al baño) y veía que no había papel para la tía buena, nos recordaba el lema de la empresa: “escotitos y ombliguitos, alegría de vivir”.


En estos años habrás tenido que escribir comedia para gente que no tenía ni puñetera gracia, ¿conocemos alguno? ¿nombres y apellidos?

Paco González, el del carrusel deportivo de la Ser. Yo era el único guionista del programa que hizo para Cuatro. Una vez intenté que hiciéramos una especie de sketch. Fue como si le hablase en somalí. Por supuesto no se hizo.


En una escala del 1 al 10, ¿cuánto “hasta la polla” estás de trabajar gratis?

Yo, dentro de lo que cabe, puedo considerarme afortunado. A los meses de acabar la carrera ya entré a trabajar de guionista con un sueldo más que digno. Y hasta hoy. Consejo para los que empiezan: ahorrad por si palma vuestro programa o serie. Por desgracia, mi condición de hedonista me impide seguir mi propio consejo.


Tienes una carrera… ¿te arrepientes? ¿te ha servido de algo?

Estudiar Comunicación Audiovisual es uno de los pocos errores de los que me arrepiento en mi vida. El otro fue cuando me hice mechas.


Hablemos de pasta, va. Lo que quieras… Diferencias astronómicas entre unos y otros, cachés inmerecidos, regularidades en los pagos…

Chico, eres un bastardo. Por eso me caes bien. Un buen sueldo de guionista te da para vivir con cierta dignidad. Pero no engañes a tus lectores: los que se lo llevan inmerecidamente crudo son los que salen en pantalla. Para más información, leer Tintín y el Cetro de Otokar.


Como no entras al trapo, insisto. ¿Qué opinas de la figura del junior que tan de moda ha puesto tristemente Globomedia?

Pues que casi no se paga a gente que se ha gastado dos kilos en el máster de la empresa. Hay muchos que aún así están agradecidos porque les permite meter cabeza en la industria.


¿Cuál es la excusa más habitual para conseguir que trabajes durante meses sin contrato? Te habrá ocurrido, ¿no? ¿Dónde?

Cuando empiezas, pasa más. Pero uno se hace mayor y, oye, nunca mais. Mi peor experiencia fue en Cuatro, trabajando directamente para Sogecable. Fueron posponiendo mi contrato hasta que se canceló el programa y al final les tuve que pasar factura y, como no soy autónomo porque siempre he estado contratado, al final llegó Hacienda y me dio un palo. Como pille por ahí a Polanco le doy una paliza.


Ehh… ejem… sigo… ¿Existe algún guionista de tele que no tenga un guión de cine bajo el brazo?

Pues la verdad es que muchos. Y me parece alarmante. Parece que si estás en tele con un guión de cine escrito eres un frustrado, pero no sé qué clase de guionista puede pasarse la vida sin intentar por lo menos escribir un largometraje.


Giro radical de tema, ¿por qué cualquier técnico sudoroso folla más que un guionista? ¿Qué cojones les pasa a las tías con el gremio?

A las tías nada, el problema es de los guionistas, que conservamos esa aura absurda de pusilánime que nos jode la vida. Somos unos zoquetes. La mujer más bella del mundo, Michelle Pfeiffer, está casada con un guionista. Pero a nosotros nos dice “hola” la maciza de producción y se nos cae la pichula a cachos. Los técnicos de tele son tipos cetrinos, con barba de seis días que no paran de follar. Yo soy cetrino con barba de cuatro días y no me como un colín. ¿Conclusión? Tengo que tardar dos días más en afeitarme.


Juguemos a ser Paolo Vasile por un día. Tienes el poder. Úsalo.

Pediría la paz en el mundo y un pene más grande. No necesariamente en ese orden.


Dos palabras: “Tele” y “USA”… Lo que quieras…

Suena a morir y despertar en el cielo. Y no voy a citar las grandes series que todo el mundo pone de referencia, porque ahora parece que los americanos han empezado a hacer buena tele ayer. Yo he traducido y adaptado guiones de la sitcom de Jim Belushi, de la que los showmans americanos se burlan por lo mala que es, y te aseguro que un episodio de esa serie está mucho mejor escrito que el 99% de lo que se hace aquí.


Para acabar… ¿Tenemos la tele que nos merecemos?

Yo sigo en esto porque pienso que no. Que el público no es idiota. Lo que pasa es que es más fácil y barato tratarlo como si lo fuera.


Gracias, Bustero.